En un ambiente primaveral que ha oscilado entre la calidez y la inclemencia, la Itzulia ha vivido un jornada intensa desde su inicio en Bilbao hasta la etapa en Eibar. En este contexto, el ciclista francés Paul Seixas ha destacado, logrando su tercera victoria en la competición, lo que ha añadido emoción a esta ya de por sí vibrante carrera.
Seixas describió su experiencia en la etapa de hoy como «muy dura», resaltando el esfuerzo del equipo para controlar el ritmo de la carrera. «Esta mañana dije que quería ganarla, y el equipo ha hecho un gran trabajo controlando la carrera durante todo el día», comentó el ciclista. A pesar de no sentirse en su mejor momento durante el ascenso en Krabelin, a 70 kilómetros de la llegada, logró recuperar fuerzas en el descenso.
El atleta subrayó que la jornada fue complicada, con temperaturas altas que añadieron un nivel extra de dificultad. «Intenté darlo todo en la subida, pero me costó un poco. Quizás fue por el calor. Tras el descenso sentí que las piernas volvían a la normalidad”, explicó Seixas, quien se mostró satisfecho con su rendimiento.
La etapa culminó con un emocionante esprint final en el que Florian Lipowitz fue su principal competidor. Seixas logró superarlo en una intensa batalla por la velocidad. «Junto a Lipowitz rodamos bien hasta el final. Fue una batalla muy reñida. ¡Enhorabuena a todos!», exclamó el ciclista, quien ahora está a un paso de conquistar su primera Itzulia.
De cara a la última etapa programada para el 20 de enero en Bergara, donde se enfrentarán a seis altos, Seixas reconoció que la posibilidad de lluvia es su mayor preocupación, aunque se mostró confiado en su capacidad para manejar los descensos. «Trataré de no caerme en los descensos», comentó, subrayando su determinación para mantener el liderato.
La lluvia podría alterar el desenlace de la carrera, que en su fase final definirá el podio. Lipowitz ha tomado una buena ventaja, asegurando su lugar en el tercer puesto, mientras que Roglic parece ser el dueño de la segunda posición, con una ventaja de diez segundos sobre el ciclista Izagirre, quien lucha por un lugar en el podio.
Izagirre, nativo de Ormaiztegi, expresó su deseo de alcanzar el podio en el cierre de la competición. «Todavía quedan esperanzas, la Itzulia aún no ha terminado. Por mí no quedará y lo daré todo por conseguir subir al podio. Será difícil, pero lo voy a intentar”, afirmó, resaltando su determinación ante la dura competencia.
En resumen, la Itzulia ha sido testigo de un despliegue de talento y resistencia por parte de los ciclistas. La próxima etapa promete ser un verdadero reto, donde las condiciones climáticas pueden influir en el resultado final. A medida que la competencia avanza hacia su cierre, la expectativa crece entre los aficionados y los participantes.





























































































