La Real Sociedad celebró un significativo triunfo ante el Celta, una victoria que su capitán, Mikel Oyarzabal, calificó de “sufrida” y “muy peleada”. Este éxito permite al equipo seguir avanzando en la clasificación, un aspecto vital en su búsqueda de nuevos objetivos esta temporada.
Oyarzabal destacó la importancia del trabajo en equipo, especialmente en un partido donde la Real tuvo que lidiar con inferioridad numérica. “Ese punto de que las cosas salgan, independientemente de que las busques, ahora está de nuestro lado”, comentó el capitán, subrayando el esfuerzo colectivo que llevó al conjunto a sumar tres importantes puntos.
El jugador eibartarra vivió un día especial, ya que se convirtió en el undécimo jugador con más partidos en la historia del club, además de ser el tercer máximo goleador realista en Primera División, junto a figuras como Darko Kovacevic y detrás de leyendas como Jesús Mari Satrústegui y Roberto López Ufarte. Un hito que consolida su legado en la entidad.
Por su parte, Aihen Muñoz también se pronunció tras el partido, resaltando la capacidad del equipo para “sacar muchos puntos” bajo la dirección de Matarazzo. El navarro mostró confianza en continuar por esta senda, especialmente con la vista puesta en el próximo encuentro contra el Athletic en San Mamés y los cuartos de final de la Copa del Rey ante el Alavés, que se disputarán en Vitoria.
Aihen opinó sobre la expulsión de Caleta-Car, afirmando que el jugador “toca balón primero”, pero mostró su respeto por la decisión del árbitro. Aseguró que, en todo caso, la actuación de Oyarzabal fue tan destacada que “se acaban las palabras”, enfatizando el gran rendimiento del capitán en un partido clave para el equipo.
El próximo desafío para la Real Sociedad no solo será una prueba de rivalidad local, sino también una oportunidad para reafirmar su posición en competiciones nacionales. Con un equipo que muestra una sólida cohesión y determinación, los aficionados y analistas esperan que el club continúe en la senda del éxito mientras avanza en la temporada.
El encuentro del sábado fue un reflejo de la resiliencia y el compromiso del equipo, atributos que se hacen cada vez más evidentes en su juego. Los seguidores de la Real Sociedad ven con esperanza el futuro inmediato, deseando que esta victoria sirva de impulso para afrontar los retos que se presentan en el horizonte.





























































































