La Real Sociedad celebró con gran entusiasmo su clasificación para la final de la Copa del Rey, un evento que tendrá lugar el 18 de abril en el estadio sevillano de La Cartuja. La victoria fue especialmente significativa para el equipo y su afición, quienes se reunieron en el estadio de Anoeta para festejar el logro tras el pitido final del árbitro.
Entre los momentos más destacados de la celebración, Orri Óskarson tomó el micrófono de la Bultzada para deleitar a los aficionados con su canción: “Por la mañana, café; por la tarde, ron; llévame a Sevilla, Orri Oskarsson”. Este cántico unió a los hinchas, creando un ambiente festivo que se recordará durante mucho tiempo. La emoción era palpable, y los seguidores corearon varias estrofas junto a su ídolo.
La jornada también estuvo marcada por otros cánticos emblemáticos, como el famoso «Marrero, Marrero…», que ha cobrado relevancia tras la destacada actuación del portero azpeitiarra en el partido de octavos de final contra Osasuna, donde fue clave al detener dos lanzamientos en la tanda de penaltis. Este éxito ha consolidado su estatus entre los aficionados, quienes no dudaron en rendirle homenaje durante la celebración.
Con el billete para la final en la mano, los jugadores realizaron una emotiva vuelta al campo, recibiendo el cariño de sus seguidores desde todas las áreas del estadio donostiarra. La afición vibró al ritmo de “A Sevilla, oé, a Sevilla oé…”, un cántico que resonó con fuerza, reflejando la gran unión entre el equipo y sus hinchas en este momento tan especial.
Los aficionados, en su mayoría ataviados con los colores del club, mostraron su euforia por un logro que significa mucho para la historia de la Real Sociedad. Este evento no solo representa una oportunidad de obtener un nuevo título, sino que también reafirma la posición del equipo en el panorama futbolístico nacional. Las expectativas son altas, y la afición se prepara para que su equipo dé lo mejor en la final.
La Diputación Foral de Gipuzkoa ha expresado su apoyo al club y a la afición, reconociendo la importancia de este evento deportivo para la comunidad. La celebración en el estadio de Anoeta se convierte en un símbolo de unidad y orgullo local, mostrando cómo el deporte puede unir a las personas en torno a un objetivo común.
En conclusión, la victoria de la Real Sociedad es solo el primer paso hacia un objetivo mayor. Con la final a la vista, la emoción y los sueños de los seguidores están más vivos que nunca, y el equipo busca escribir una nueva página en su historia. El compromiso y la pasión de la afición serán, sin duda, un motor esencial para llevar al equipo hacia la gloria en la final de la Copa del Rey.





























































































