La fase de dieciseisavos de final de la Champions League ha traído consigo un emocionante enfrentamiento: el regreso de Jose Mourinho al Estadio Santiago Bernabéu, donde una vez fue el entrenador del Real Madrid. Este partido se produce después de que Mourinho, al mando del Benfica, haya eliminado a los merengues de la competición, destacando una victoria épica sellada por un cabezazo del portero en los últimos instantes del encuentro.
La situación de Mourinho en el Benfica ha evolucionado rápidamente desde su llegada en septiembre de 2025. Actualmente, el equipo se posiciona en la tercera plaza de la liga, a 10 puntos del líder Oporto. Además, el club ha logrado hitos en otras competiciones, como la conquista de la Supertaça Cândido de Oliveira y las fases avanzadas de la Taça de Portugal y la Taça da Liga.
A pesar de un comienzo complicado, el Benfica ha tenido un rendimiento notable recientemente, logrando tres victorias en los últimos cuatro partidos, lo que le ha permitido conseguir el pase a la siguiente ronda de la Champions League. La victoria más resplandeciente fue contra el que fue el campeón de Europa en múltiples ocasiones, lo que ha generado un clima de optimismo en el equipo.
El encuentro entre el Benfica y el Real Madrid, programado para el 25 de febrero de 2026, no solo marca el reencuentro de Mourinho con su antiguo club, sino que también se inscribe en un contexto de incertidumbre para el equipo madridista. La reciente eliminación en la Copa y el rendimiento irregular del conjunto han puesto en entredicho el proyecto de Álvaro Arbeloa, generando tensiones en el vestuario.
En este ambiente caótico, Mourinho es visto como una figura que podría revitalizar al club. Su anterior etapa en el Madrid estuvo marcada por una intensa rivalidad con el FC Barcelona, logrando romper una prolongada serie de eliminaciones en la Champions y conquistando LaLiga con un récord de puntos. Sin embargo, su paso por el club no fue exento de controversias; se le recuerda tanto por sus triunfos como por su estilo de confrontación, que generó divisiones entre los aficionados.
Uno de los momentos más recordados de su etapa fue su enfrentamiento con Iker Casillas, lo que dejó huellas en la relación entre jugadores y la afición. Las tensiones que surgieron en la dinámica del equipo llevaron a que muchos jugadores, tanto del Real Madrid como del FC Barcelona, apenas interactuaran fuera del campo, afectando incluso a la selección española.
Con el regreso de Mourinho, algunos aficionados del Madrid ven una posible solución a los problemas actuales del equipo, ya que busca un liderazgo fuerte y una dirección clara. Su obsesión por ganar y su capacidad para motivar a los jugadores son atributos que podrían ser fundamentales en este momento crítico.
Sin embargo, también existe un sector de la afición que se muestra reticente ante su posible retorno, recordando las divisiones que su llegada provocó en el pasado. La próxima cita en el Bernabéu se presenta como una oportunidad no solo para comprobar si el Benfica puede repetir su hazaña de eliminar al Real Madrid, sino también para evaluar si Mourinho puede restablecer la cohesión y el espíritu competitivo del club.
El duelo promete ser un espectáculo cautivador, que no solo medirá las capacidades de Mourinho como entrenador, sino también la fortaleza mental y técnica de un Real Madrid que busca recuperar su grandeza en el fútbol europeo.





























































































