El ciclista Mikel Landa se ha visto envuelto nuevamente en un incidente desafortunado durante la Itzulia, que tuvo lugar recientemente. Tras un inicio prometedor en la crono inaugural, Landa sufrió una caída de consideración en el descenso de San Miguel de Aralar, cuando intentaba alcanzar a los líderes, entre ellos Paul Seixas. Este accidente lo obligó a abandonar la competición.
La caída se produjo a tan solo 8 kilómetros de la meta, lo que interrumpió su progresión en la etapa. En las imágenes captadas, se puede ver a Landa en el suelo, siendo atendido de forma inmediata por el personal médico encargado de la carrera.
A pesar de sus lesiones, el ciclista continuó su camino y llegó a las Cuevas de Mendukilo con una desventaja de 13 minutos respecto al vencedor. Después de la etapa, se acercó al autobús del equipo para saludar a sus padres.
Posteriormente, Landa fue trasladado en un vehículo del Soudal al centro médico dirigido por el reconocido traumatólogo Mikel Sánchez en Gasteiz. Tras varias horas de exámenes y pruebas, los médicos confirmaron que, a pesar de las contusiones que presentaba, no había sufrido ninguna fractura.
Mientras se atendía al ciclista, se determinó que la culpa del accidente recaía en el coche médico que debía garantizar la seguridad de los participantes. Durante el descenso en Aralar, el vehículo, conducido por el ex-ciclista Santi Blanco, atropelló a Landa, lo que provocó su caída. Según la normativa de la UCI, el conductor del coche fue expulsado de la Itzulia y sancionado con 500 francos suizos por infringir las normas de circulación.
La trayectoria de Landa ha estado marcada por la mala suerte. En 2024, sufrió un accidente en Mañaria justo antes de comenzar la subida a Urkiola, lo que le llevó a ser evacuado por una fractura de clavícula. Esta no es la primera vez que se ve involucrado en un percance: durante el pasado Giro de Italia, también sufrió una caída que resultó en una fractura de la vértebra T11.
El historial de lesiones de Landa es considerable. En el Giro de 2021, un fuerte impacto contra una señalización le provocó fracturas en la clavícula y varias costillas. En el Tour de 2019, aunque logró finalizar en sexto lugar, también tuvo un incidente que lo llevó a caer. En una edición anterior de la Clásica de Donostia, un accidente múltiple le ocasionó una fractura lumbar que afectó su rendimiento durante toda la temporada.
El ciclista de Murgia ha demostrado su capacidad para recuperarse de adversidades, pero parece que la fatalidad continúa a su lado. Este último incidente en la Itzulia lo deja triste y golpeado, sumando un nuevo capítulo a su complicado historial en el ciclismo, mientras que los aficionados y compañeros esperan su pronta recuperación y regreso a las competiciones.




























































































