El Tour de Omán se está llevando a cabo en condiciones extremas, con temperaturas que superan los 35 grados, lo que ha complicado la tercera jornada de la competencia. A pesar del calor implacable y del intenso sol que refleja en el asfalto, los ciclistas continúan luchando en este desafiante entorno. La etapa se desarrolló en un alto donde el viento se hacía notar, añadiendo dificultad al recorrido.
Luego de una intensa primera parte de la carrera, marcada por un esprint inicial, el ciclista Veistroffer logró escaparse durante 193 kilómetros, mostrando una gran resistencia y fortaleza. La trayectoria culminó en la cumbre de Eastern Mountain, un paisaje árido que demandó un notable esfuerzo físico a los competidores. La ascensión, con una inclinación del 8% durante 3,4 km, se convirtió en un auténtico desafío debido al calor, que parecía aplastar a los ciclistas.
El colombiano Nairo Quintana, conocido por su habilidad en ascensiones, intentó encontrar una oportunidad para distanciarse del grupo. A pesar de su esfuerzo, el suizo Mauro Schmid, actual campeón de Suiza, mantuvo su determinación y no se dejó intimidar. La competencia no permite la neutralidad y cada ciclista lucha por obtener ventaja.
Durante la etapa, Schmid recordó sus pasos y su estrategia, aprovechando que la parte media de la subida era menos empinada y con viento favorable. «Iba bastante adelantado en cabeza y sabía que la parte media de la subida era más llana con viento de cola, así que si atacaba aquí, la meta se haría bastante larga», expresó el ciclista tras la carrera. A pesar de los desafíos, logró un esprint final que lo catapultó hacia la victoria, superando a Quintana, que se desvaneció en los últimos metros.
Con un rendimiento sobresaliente, Schmid logró distanciarse no solo de Quintana, sino también de otros competidores, incluyendo al noruego Martin Tjøtta y a Scaroni, quien terminó a solo un segundo del suizo. El éxito de Schmid le permitió relajarse sobre una piedra mientras esperaba la ceremonia de premiación, visiblemente satisfecho por su victoria bajo el abrasador sol de Omán.
Este tipo de competencias en condiciones adversas resaltan la resistencia y la habilidad de los ciclistas, así como la importancia de la estrategia en cada carrera. El Tour de Omán continúa atrayendo la atención de aficionados al ciclismo, quienes siguen de cerca el desempeño de sus corredores favoritos en el desierto.































































































