Apenas se han disputado tres pruebas en el calendario de MotoGP, pero la situación empieza a ser preocupante para Marc Márquez. Aunque todavía hay tiempo para revertir la situación, los pilotos de Aprilia, encabezados por Marco Bezzecchi, han comenzado a abrir una brecha significativa en la clasificación. Este último ha logrado un desempeño impresionante, siendo el primer corredor en la historia de MotoGP en ganar cinco carreras consecutivas, liderando cada vuelta. Bezzecchi también ha establecido un nuevo récord de 121 vueltas al frente, superando la marca anterior de Jorge Lorenzo.
La campaña de Márquez este año se ha alejado drásticamente de la que tuvo en 2025. En este mismo periodo del año pasado, contaba con tres victorias y estaba liderando el campeonato. En contraste, esta temporada ha conseguido solo un primer puesto y un segundo, además de un decimoséptimo en el esprint. Actualmente, se encuentra a 36 puntos de Bezzecchi, lo que equivale a casi un Gran Premio de desventaja después de tan solo tres carreras.
El piloto de Cervera ha admitido que aún sufre las secuelas de una caída en Indonesia en 2025, donde se fracturó el hombro derecho. A pesar de las intervenciones quirúrgicas y un tratamiento prolongado, su recuperación no avanza como se esperaba. “Lo que pasó en Indonesia todavía tiene consecuencias, aún no está bien”, dijo el director del equipo Ducati, Davide Tardozzi, en una reciente entrevista.
El Gran Premio de Estados Unidos representó un momento crucial para Márquez. Pese a que Austin es un circuito donde ha logrado numerosas victorias, el fin de semana fue complicado. Durante la carrera, sufrió una caída y fue penalizado, lo que le impidió alcanzar un mejor puesto. Finalizó en quinto lugar, lo que, según él, no reflejó su verdadero potencial: “Sin la sanción, quizá podía haber luchado por el podio”, afirmó.
Márquez ha reconocido que su estado físico no es el que solía tener. “Soy yo quien falla, no la moto”, expresó. La exigencia que requiere la moto en sus primeras vueltas es elevada, y él aún no puede manejar ese nivel de agresividad. “Para ganar competitividad tengo que esperar entre seis y diez vueltas”, añadió, destacando la necesidad de adaptarse a la nueva realidad de competencia.
Sin embargo, los problemas que enfrenta Ducati no se limitan solo a Márquez. Los resultados de la marca han sido considerablemente peores en comparación con el año anterior, donde colocaron a sus pilotos en las cuatro primeras posiciones en las primeras carreras. Este año, en cambio, solo han podido lograrlo en tres ocasiones. Además, Aprilia ha mostrado un notable avance, cerrando la brecha con Ducati, lo que ha hecho que la situación sea aún más crítica.
Tardozzi ha admitido que Aprilia ha mejorado significativamente, y que Ducati ha perdido el dominio que una vez tuvo. “Si comparamos los datos entre el año pasado y este, ellos han ganado más de siete décimas, mientras que nosotros solo una o dos”, indicó el director del equipo. Esta situación ha puesto presión no solo en Márquez, sino en todo el equipo.
En estas tres semanas sin competición, tras el aplazamiento de Catar, el equipo tiene la oportunidad de reflexionar y trabajar en la moto. Tardozzi comentó que sus pilotos han tenido dificultades para gestionar los neumáticos, lo que les ha llevado a un desgaste que complica su rendimiento. “Esperamos algo de los ingenieros. Tenemos que ser más cuidadosos en la gestión y comprender mejor lo que necesitan los pilotos”, añadió.
A pesar de la presión y las dificultades, tanto Márquez como Tardozzi mantienen un enfoque optimista. “Si te descartas ya al empezar, mal vas”, afirmó el piloto. Con 19 carreras por delante, la esperanza de revertir la situación sigue latente, aunque las urgencias son palpables en el ambiente de Ducati. La pregunta es si el tiempo les permitirá encontrar el camino de regreso a la cima de MotoGP.





























































































