Los Emiratos Árabes Unidos se han convertido en un punto de interés para el ciclismo internacional gracias a su creciente inversión en eventos deportivos de renombre. Este fenómeno ha sido impulsado por la organización del UAE Tour, una competición que se ubica dentro del calendario del WorldTour y que atrae a los mejores ciclistas del mundo, incluyendo nombres destacados como Jonas Vingegaard y Remco Evenepoel.
La carrera se desarrollará entre el 16 y el 22 de febrero, convirtiendo a esta región del desierto en un escenario poco habitual para un deporte con profundas tradiciones en Europa. A pesar de la falta de historia ciclista en la zona, la atracción del dinero y la búsqueda de visibilidad internacional han llevado a los organizadores a crear una ruta que promete ser única, con ascensiones desafiantes y un paisaje espectacular.
Uno de los principales atractivos de esta edición del UAE Tour será la montaña de Jebel Mobrah, que se ha construido específicamente para realizar competiciones ciclistas. Este ascenso de 15 kilómetros presenta tramos con pendientes que rondan el 12% y hasta un 17% en sus partes más exigentes. Este tipo de inversión se convierte en una forma de promoción para el país, intentando mejorar su imagen a nivel global, a pesar de las críticas sobre su historial en derechos humanos.
A medida que el ciclismo se adentra en esta región, surgen interrogantes sobre la legitimidad de las inversiones y su impacto en el deporte. La creación de infraestructuras como la carretera hacia Jebel Mobrah, que solo sirve para el espectáculo ciclista, pone de manifiesto la capacidad de ciertos países para transformar su paisaje a través de recursos financieros. Esta «montaña mágica» es un testimonio del poder del dinero en el ámbito deportivo.
La inclusión del UAE Tour en el circuito internacional responde a una estrategia más amplia por parte de la Unión Ciclista Internacional para diversificar el ámbito del ciclismo y atraer nuevos patrocinadores. Sin embargo, este enfoque ha sido objeto de debate, ya que algunos críticos argumentan que se trata de un intento de blanquear la imagen del país a través del deporte.
En este contexto, Haimar Etxeberria, un ciclista que regresa al circuito profesional, ha expresado su entusiasmo por la oportunidad de competir en este evento. «En Red Bull estoy como un niño con zapatos nuevos», ha comentado Etxeberria, destacando lo emocionante que es para él participar en un evento de esta magnitud.
La carrera no solo busca la victoria deportiva, sino también establecer un precedente sobre cómo el ciclismo puede adaptarse y crecer en entornos inesperados. Las montañas de dinero que configuran el terreno de estas competiciones plantean un nuevo paradigma para los eventos deportivos, donde la tradición se ve desafiada por la innovación y el capital.
A medida que se acerca la fecha de inicio, la expectación por ver cómo se desarrollará la competición crece entre los aficionados al ciclismo. La oportunidad de competir en una montaña diseñada específicamente para el deporte podría hacer de esta carrera un evento emblemático en los próximos años.
En conclusión, el UAE Tour se presenta como una plataforma para el ciclismo en un contexto donde el dinero y el espectáculo marcan el ritmo. La realización de este evento en los Emiratos Árabes Unidos podría redefinir las fronteras del ciclismo profesional y abrir nuevas avenidas para deportistas de todo el mundo.






























































































