Los seguidores del Alavés que se dieron cita en Anoeta han querido expresar su apoyo a la Real Sociedad en la próxima final de la Copa del Rey, programada para el sábado. Durante el encuentro, desplegaron una pancarta con el mensaje «Aitor Zabaletagatik, ekarri Kopa», en homenaje al histórico jugador, lo que fue recibido con aplausos por parte del público presente en el estadio.
En esta ocasión, el equipo txuri-urdin se enfrentó al Alavés en un derbi muy esperado, donde los locales lograron eliminar a sus rivales del torneo copero. Este encuentro se disputó ante una afluencia notable de 31.024 espectadores, que disfrutaron de un espectáculo deportivo vibrante y lleno de emoción.
El apoyo de la afición alavesista no es un hecho aislado, sino que refleja la tradición de camaradería entre los clubes de la región. A medida que se acerca el día de la final, la expectativa crece y se espera que ambos conjuntos cuenten con un respaldo masivo de sus seguidores, que quieren ver a sus equipos brillar en esta importante cita.
La final de la Copa del Rey, que se celebrará en Anoeta, se ha convertido en un evento de gran relevancia para el fútbol español, y tanto la Real Sociedad como el Alavés buscan dejar su huella en la historia del torneo. Con el apoyo de sus aficionados, los equipos están listos para dar lo mejor de sí mismos y conseguir el ansiado trofeo.
La pancarta del Alavés es solo una muestra de la camaradería que existe en el fútbol vasco, donde los hinchas no solo apoyan a su equipo, sino que también celebran el deporte en su conjunto. En este sentido, el lehendakari Imanol Pradales ha expresado su deseo de que esta final sea un ejemplo de unidad y deportividad entre los clubes de la comunidad.
El evento no solo representa una oportunidad para que los equipos se enfrenten en el campo, sino que también simboliza la pasión y el orgullo que sienten los aficionados por sus colores. Con la fecha de la final a la vista, la emoción continúa en aumento y se espera que la ciudad de San Sebastián sea el epicentro del fútbol durante ese fin de semana.
En conclusión, la final de la Copa del Rey no solo es un partido de fútbol, sino un momento de encuentro para la comunidad. Los 12 millones de euros que se destinarán para la organización del evento reflejan la magnitud del mismo y su importancia para el desarrollo del deporte en la región. La afición espera con ansias ver a su equipo triunfar, y la atmósfera de celebración ya se puede sentir en las calles de Gipuzkoa.



























































































