La selección española de balonmano logró una victoria significativa frente a Francia, actual campeona de Europa, en un encuentro que tuvo lugar en el contexto del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega. Este triunfo es fundamental para el equipo dirigido por Jordi Ribera, ya que les permite recuperarse de tres derrotas consecutivas que habían marcado su trayectoria reciente.
Ribera expresó su satisfacción tras el partido, señalando que «ha sido un partido completísimo, especialmente los primeros treinta minutos que, para mí, han sido de diez.» El equipo, según su análisis, mostró un buen desempeño tanto en la defensa como en el ataque, lo que fue crucial para mantener la ventaja durante el encuentro. A pesar de que la selección francesa logró acercarse en el segundo tiempo, España mantuvo la calma y logró culminar con un marcador favorable.
El seleccionador destacó la importancia de este resultado, ya que «el equipo estaba creciendo pero necesitaba un resultado» después de las derrotas ante Alemania y Noruega, donde habían merecido más. La victoria de hoy no solo es un alivio, sino también un testimonio de la madurez del equipo, que supo manejar la presión en momentos críticos del partido.
La selección logró mantener una ventaja inicial de seis goles y, aunque Francia se acercó a un solo tanto en el segundo tiempo, los españoles demostraron su control y eficacia, finalizando con un marcador de 28-27. Este resultado permite a España mantener la esperanza de disputar el partido por el quinto puesto, lo que podría ser clave para obtener un billete para el Mundial del próximo año en Alemania.
Ribera subrayó la necesidad de enfocarse en el próximo desafío que será el partido contra Portugal, afirmando: «Ahora tenemos que preparar el próximo partido para poder encararlo con las máximas posibilidades.» Para España, este es un encuentro crucial, ya que solo un triunfo les permitirá seguir aspirando a una posición favorable en el torneo.
La próxima cita está programada para el 20 de enero, y el equipo se prepara para afrontar este reto con optimismo. Ribera concluyó diciendo que «hoy es un día para estar contento, independientemente de cuál sea nuestra clasificación», reflejando el espíritu positivo que reina en el vestuario tras la victoria.
El triunfo no solo es un alivio para el equipo, sino que también refuerza la confianza de los jugadores y el cuerpo técnico. La victoria ante Francia marca un punto de inflexión en el campeonato y permite a los españoles avanzar con renovadas fuerzas en la competición.





























































































