El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, ha presentado en la jornada de hoy una propuesta a la FIFA para incluir a las ciudades de Valencia y Vigo como sedes del Mundial de 2030, que también contará con la participación de España, Marruecos y Portugal. Esta iniciativa surge tras la renuncia de Málaga y A Coruña, que figuraban en la lista inicial de aspirantes.
En un comunicado enviado a la FIFA, Louzán ha solicitado formalmente que se valoren los estadios del Nou Mestalla y Balaídos para el evento. La Federación Internacional anunciará las sedes definitivas a finales de 2026, lo que abre un abanico de posibilidades para ciudades que antes no cumplían con los criterios necesarios.
Recientemente, representantes de la FIFA han estado visitando diferentes instalaciones en España para evaluar las candidaturas. Entre los estadios que han inspeccionado se encuentran Anoeta en Donostia, Camp Nou en Barcelona, el Estadio Gran Canaria, La Cartuja en Sevilla, Metropolitano en Madrid, Nueva Romareda en Zaragoza, San Mamés en Bilbao y Santiago Bernabéu en Madrid.
A pesar de las dificultades, tanto la RFEF como el Gobierno español han estado trabajando para que se reconozca la opción del Nou Mestalla. Sin embargo, el estancamiento de las obras durante más de diez años ha llevado a que esta opción quede fuera de la lista final. En julio de 2024, el Ayuntamiento de Valencia aprobó las fichas urbanísticas que permitirán reanudar las obras del estadio, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones, como la reanudación de las obras en un plazo no superior a 6 meses.
En cuanto a Vigo, el alcalde Abel Caballero ha expresado su deseo de que la ciudad sea considerada para el Mundial, aunque la reforma del estadio de Balaídos aún no ha finalizado. Esta renovación, que se prevé concluir para el año 2027, permitirá a la instalación aumentar su capacidad a 28.000 espectadores.
El proyecto de renovación tenía un presupuesto cercano a 30 millones de euros y una duración estimada de 29 meses, aunque los plazos se han extendido considerablemente. En este contexto, Caballero ha planteado la posibilidad de demoler la tribuna actual y realizar una nueva inversión que superaría los 60 millones de euros, buscando así que el estadio albergue al menos 40.000 espectadores.
El presidente de la Federación Guipuzcoana de Fútbol, Manu Díaz, se ha mostrado optimista respecto a la candidatura de Anoeta, asegurando que «no hay ningún motivo objetivo» que impida que este estadio y Donostia sean parte del Mundial 2030. En una reciente entrevista, Díaz destacó que la ciudad cuenta con un estadio listo, sin necesidad de buscar financiación adicional, y subrayó el apoyo de las instituciones y del ambiente deportivo local hacia esta iniciativa.
En definitiva, la competición mundialista atrae no solo la atención de las ciudades candidatas, sino que también representa una oportunidad significativa para revitalizar infraestructuras y fomentar el turismo en todo el país. La lucha por ser sede del Mundial de 2030 está en marcha, y tanto los gobiernos locales como las entidades deportivas están haciendo esfuerzos para que sus propuestas sean consideradas en la selección final.































































































