En agosto, pocos imaginaban que la llegada de Sergio Francisco al banquillo de la Real Sociedad traería consigo un desarrollo tan extraordinario. A pesar de que su inicio en el equipo fue prometedor, el club donostiarra se encontró en una situación complicada que llevó a la dirección a tomar decisiones drásticas. A medida que avanzaba la temporada, la Real se encontraba en una racha negativa, lo que culminó con la destitución de Sergio tras una serie de resultados insatisfactorios.
El curso comenzó con Sergio Francisco liderando al primer equipo tras la salida de Imanol Alguacil. Este entrenador, oriundo de Irún y formado en Zubieta, asumió el mando en un momento crítico para el club. Sin embargo, su etapa terminó en diciembre después de dirigir solo dieciséis partidos oficiales, en los que la Real compitió en dos eliminatorias de la Copa del Rey contra SD Negreira y Reus CF Reddis. Aunque los resultados en estas instancias fueron satisfactorios, en la liga la situación era problemática.
La decisión de destituir a Sergio Francisco llevó a que el equipo se encontrara bajo el mando temporal de Jon Ansotegi, entrenador del Sanse. Este cambio se produjo en un momento crítico, ya que el equipo enfrentaba un partido crucial contra el Levante, un rival directo en la lucha por la permanencia. En medio de esta presión, Ansotegi logró guiar a la Real hacia una victoria importante, lo que alivió momentáneamente la crisis.
A finales de diciembre de 2025, el club anunció la contratación de Pellegrino Matarazzo como nuevo técnico. Este entrenador, con experiencia en la Bundesliga, fue traído con la misión de estabilizar la situación del equipo y mejorar sus resultados. Desde su llegada, Matarazzo ha logrado que la Real progrese en la Copa del Rey, donde ha superado a equipos como Osasuna en Anoeta y el Alavés en Mendizorrotza, además de vencer al Athletic en una eliminatoria a doble partido.
El camino hacia la final ha sido notable, y la Real se encuentra ahora a las puertas de un evento trascendental en Sevilla, que podría marcar la historia del club tras la victoria en 2021, cuando la Copa se disputó sin público. La afición y el club en general ven en este torneo una oportunidad para redimirse y lograr un nuevo éxito.
Por lo tanto, el futuro inmediato de la Real Sociedad es prometedor, especialmente con la final de la Copa del Rey a la vista. Con el liderazgo de Matarazzo y el apoyo de los aficionados, el equipo espera lograr un nuevo triunfo que reavive la ilusión en Donostia y fortalezca su posición en el fútbol español.



























































































