El 20 de enero, la Real Sociedad se preparará para un enfrentamiento crucial contra el Atlético de Madrid en la final de la Copa del Rey. Este encuentro marca el regreso de ambos equipos a una final después de 39 años, ya que se enfrentaron previamente en 1987, donde la Real se alzó con la victoria tras una tanda de penaltis.
En aquella final, celebrada en el estadio de La Romareda de Zaragoza, la Real llegó tras un recorrido sobresaliente, eliminando equipos como el Basconia y el Athletic de Bilbao. La plantilla, bajo la dirección de John Benjamin Toshack, contaba con figuras emblemáticas de su historia, como Luis Arconada y José Mari Bakero, quienes contribuyeron a la consecución de los campeonatos de liga en 1981 y 1982.
El Atlético, entrenado en aquel momento por Luis Aragonés, había superado a su eterno rival, el Real Madrid, en la semifinal. En sus filas, contaba con jugadores destacados como Julio Salinas y Quique Setién.
El partido de 1987 estuvo marcado por el calor intenso, con temperaturas alcanzando cerca de 36 grados. La Real comenzó dominando el encuentro, y el primer gol fue obra de Roberto López Ufarte apenas a los nueve minutos. Sin embargo, el Atlético logró igualar gracias a un tanto de Da Silva en el minuto 24. La Real no tardó en recuperar la ventaja con un golazo de Txiki Begiristain, que fue clave en la primera mitad.
Con el marcador empatado en la segunda parte, el Atlético mostró una mejoría, logrando igualar nuevamente el partido. Sin embargo, el encuentro se decidió en los penaltis tras una prórroga sin goles. En la tanda decisiva, Arconada brilló al detener un lanzamiento crucial, lo que permitió a la Real conquistar la Copa de 1987, cerrando un círculo de éxitos que había comenzado con los títulos de liga en los años 80.
Este sábado, los dos equipos se verán las caras de nuevo en el Metropolitano, en un partido que servirá no solo como anticipo de la final, sino también como una oportunidad para que ambos entrenadores, Pellegrino Matarazzo y Diego Simeone, analicen a su rival. Aunque el Atlético cuenta con 16 puntos más en la clasificación, la Real espera repetir la historia y ofrecer un gran espectáculo en el campo.
Este encuentro no solo es una prueba de habilidad deportiva, sino que también podría ser un momento significativo en la carrera de Antoine Griezmann, quien podría estar considerando ofertas fuera de España. En resumen, el regreso de estos dos titanes al escenario de la Copa promete emoción y un choque de titanes que los aficionados no querrán perderse.






























































































