La Real Sociedad ha formalizado alegaciones respecto a la tarjeta roja otorgada a Brais Méndez durante el reciente derbi contra el Athletic Club, un encuentro que se disputó en San Mamés. La entidad de San Sebastián ha expresado su desacuerdo con la decisión arbitral, calificando la situación como «escandalosa». Esta postura refleja la frustración de los txuri-urdines, quienes consideran injusta la expulsión de su jugador.
El incidente tuvo lugar en el minuto 83 del partido, cuando la Real ganaba 0-1. Aitor Paredes, defensor del Athletic, empujó a Méndez, quien, al intentar liberarse del agarre, levantó el brazo. Paredes, tras el contacto, se dejó caer al suelo, simulando una agresión. Esta acción llevó al árbitro Guillermo Cuadra Fernández, que no había presenciado el hecho, a mostrar la tarjeta roja directa al mediocampista gallego.
Lo más preocupante de la situación es que el VAR no alertó al árbitro sobre el error en su decisión, a pesar de que este tipo de acciones suelen ser objeto de revisión en el videoarbitraje. En el acta del partido, el árbitro justificó la expulsión alegando que Méndez había incurrido en «conducta violenta» por dar un manotazo a un adversario mientras el balón no estaba en juego.
La próxima reunión del Comité de Competición está programada para el miércoles, donde se revisará el caso de Brais Méndez. La Real Sociedad espera que se tomen en cuenta sus alegaciones y se corrija la decisión, considerando la importancia de este tipo de instancias para la integridad del deporte.
La situación ha generado un debate no solo dentro del club, sino también en la afición y en el entorno del fútbol español, donde la eficacia del VAR ha sido cuestionada en múltiples ocasiones. Muchos aficionados se preguntan si esta decisión podría tener un impacto significativo en el rendimiento del equipo en la Liga.





























































































