La Real Sociedad ha interpuesto un recurso ante el Juez Disciplinario Único debido a la amonestación recibida por Gonçalo Guedes en la ida de las semifinales de la Copa, celebrada en San Mamés. El club comunicó ayer que el juez desestimó las alegaciones presentadas, las cuales argumentaban que el jugador había simulado un penalti durante el derbi copero. Esta decisión ha motivado a la entidad txuri-urdin a continuar con la protesta, al no considerarse convencidos por la resolución emitida.
En el recurso, la intención del club no es tanto convencer sobre la existencia de un penalti, sino probar que efectivamente hubo contacto y que Guedes fue derribado por Lekue. La evidencia visual aportada es clara en este sentido, mostrando que cualquier toque en las piernas de un jugador que se desplaza a alta velocidad puede resultar en una caída.
La verdadera intención de la Real Sociedad al presentar esta protesta radica en evidenciar que el árbitro, Sánchez Martínez, dejó pasar dos claros penaltis en el desarrollo del partido, lo que favoreció al Athletic al permitir que el equipo rival mantuviera esperanzas para el partido de vuelta. Uno de estos incidentes involucra una mano de Laporte, que ha llevado a que el comité técnico de árbitros decidiera apartar a Melero López de futuras designaciones.
Es importante señalar que, en semifinales, los equipos llegan sin tarjetas acumuladas, a excepción de los ya sancionados. Para poder perderse la final, un jugador debe recibir tres amarillas, lo que implica que la única forma de no participar en el partido decisivo es a través de una expulsión directa.
En su sentencia, el juez único de competiciones comentó que Guedes «va al suelo sin que se aprecie que ello es resultado de haber sido objeto de contacto por el rival». Según el análisis del árbitro, el jugador se agachó, levantando la rodilla de su pierna derecha, lo que no sugiere que haya sido derribado por contacto alguno.
A raíz de esta decisión, Guedes salió del vestuario visiblemente indignado, expresando a sus compañeros que lo sucedido era un «penalti muy claro». La situación ha generado un ambiente de controversia y debate, no solo entre los aficionados, sino también dentro del propio club, que sigue buscando justicia en este asunto.
El recurso presentado por la Real Sociedad refleja la intensa rivalidad existente entre los dos clubes vascos y la alta carga emocional que conlleva un partido de estas características. Con el regreso al campo para la segunda parte de la semifinal en el horizonte, se espera que la presión aumente tanto para los jugadores como para los árbitros.
El desenlace de este episodio será crucial no solo para la Real Sociedad, sino también para el futuro de los árbitros en el fútbol español. La percepción de la justicia en el deporte es fundamental para mantener la credibilidad de las competiciones y el respeto hacia las decisiones arbitrales.






























































































