La Real Sociedad se estableció oficialmente el 7 de septiembre de 1909, aunque sus fundadores ya habían jugado al fútbol bajo el nombre de San Sebastián Football Club. Para poder participar en la Copa que se celebraría entre el 4 y el 8 de abril de ese mismo año en Madrid, los jugadores se vieron obligados a registrarse en un club con mayor antigüedad, lo que les llevó a unirse al Club Ciclista de San Sebastián. Con esta unión, el equipo tomó el nombre de Ciclista Foot-Ball Club y se alzó con el triunfo en la Copa del Rey de 1909.
El donostiarra David González ha sido fundamental en la investigación sobre los inicios de este club, compartiendo sus hallazgos a través de la plataforma atotxa.org. Este trabajo destaca la importancia de los jugadores que formaron parte de aquel primer equipo, como el famoso Alfonso Sena, quien ya contaba con experiencia en torneos anteriores.
En la edición de 1909, solo cinco equipos participaron en el campeonato. En un sorprendente primer partido, el Ciclista Foot-Ball Club eliminó al Athletic, que había ganado las dos primeras ediciones del torneo. En ese encuentro, los guipuzcoanos, guiados por el talento de sus jugadores ingleses, lograron una remontada impresionante, con George McGuinness anotando un hat-trick.
En semifinales, el equipo se enfrentó al Galicia de Vigo, al que venció por 2-0, asegurando así su lugar en la final contra el Español de Madrid. En este partido decisivo, el Ciclista se impuso con un contundente 3-1, gracias a los goles de Simmons, McGuinness y Miguel Sena. Este triunfo marcó un hito en la historia del fútbol guipuzcoano.
George McGuinness, quien tuvo un papel destacado en el torneo con seis goles, fue considerado la primera estrella del club. Proveniente de Liverpool, McGuinness se unió al equipo después de ser alentado por un compañero, y aunque su estancia en el club fue breve, su impacto fue significativo. Después de contribuir a la victoria en la Copa Pirineos, regresó a su país natal en 1910, donde lamentablemente perdió la vida durante la Primera Guerra Mundial.
A pesar de que la Federación Española no reconoce oficialmente la victoria del Ciclista Foot-Ball Club como parte del palmarés de la Real Sociedad, la continuidad entre ambas entidades fue reconocida por los clubes contemporáneos. Como parte del premio por su victoria, se le otorgó el derecho a organizar la siguiente edición de la Copa, aunque el equipo no pudo participar debido a la falta de antigüedad necesaria.
En febrero de 1910, el club adoptó el nombre de Real Sociedad, tras recibir el visto bueno del rey Alfonso XIII. Esta nueva denominación consolidó su identidad en el fútbol español. Posteriormente, la Real fue reconocida como sucesora del Ciclista Foot-Ball Club al incluirse entre los vencedores del primer campeonato de liga en 1929.
La historia de la Real Sociedad, desde sus humildes orígenes hasta convertirse en uno de los clubes más emblemáticos de España, refleja la rica tradición futbolística de Gipuzkoa y la pasión de su afición. Con cada triunfo, el club no solo ha enriquecido su legado, sino que ha forjado un sentido de identidad y comunidad en el corazón de Donostia.





























































































