El año 1913 marcó un hito en la historia del fútbol español, ya que tuvo lugar la primera final de la Copa del Rey donde la Real Sociedad se enfrentó al FC Barcelona. Esta final fue parte de dos competiciones organizadas en ese tiempo, la primera bajo la supervisión de la Federación Española de Fútbol, que ofrecía la Copa del Rey, y la segunda, conocida como la Copa de la Reina, que fue promovida por la Real Unión Española de Clubs de Football.
La Real Sociedad participó en la competición de clubes y, aunque inicialmente había varios equipos inscritos, solo cuatro lograron llegar a la fase final. Para acceder a esta instancia, los txuri-urdines tuvieron que vencer al Irun Sporting Club, un equipo con una rica historia en el fútbol gipuzkoano, fundado en 1902 como Irun Football Club.
El camino hacia la final se desarrolló a través de cuatro partidos eliminatorios. En la fase de clasificación, la Real Sociedad destacó al ganar dos encuentros en Donostia con resultados contundentes de 9-0 y 4-1. En Irun, tuvieron un partido victorioso (0-1) y otro que terminó en empate (1-1), lo que les permitió avanzar a la final.
El otro finalista, el FC Barcelona, se clasificó tras la retirada del Pontevedra, lo que facilitó su acceso directo a la final. Esta decisión dejó a la Real Sociedad lista para enfrentarse a uno de los clubes más emblemáticos del fútbol español. La final se disputó en Barcelona y consistió en un formato de dos partidos, comenzando el 16 de marzo de ese año.
El primer encuentro fue un verdadero espectáculo, donde la Real Sociedad comenzó ganando gracias a un gol de Juan Ramón Artola, quien, con solo 17 años, marcó antes de que el Barcelona lograra igualar el marcador en los minutos finales. El partido terminó en empate y el segundo encuentro, celebrado al día siguiente, concluyó sin goles, lo que obligó a jugar un tercer partido para decidir al campeón.
Este partido decisivo tuvo lugar el 23 de marzo, y la Real Sociedad comenzó con buen pie al conseguir un penalti en el minuto doce. Sin embargo, el Barcelona reaccionó rápidamente y, en un giro dramático, anotó dos goles en la segunda mitad, lo que dejó a los txuri-urdines con las manos vacías al finalizar el encuentro.
A pesar de la derrota de la Real Sociedad en esta final, el mismo día el Racing de Irún logró alzarse con el título de la competición de la Federación Española de Fútbol, superando al Athletic Club de Bilbao en el partido decisivo. Esta victoria resaltó la calidad del fútbol gipuzkoano, marcando un momento de orgullo para la región.
Tras la finalización de estos torneos, se produjeron cambios significativos en la estructura del fútbol español. La Federación Española de Fútbol fue creada, absorbiendo a ambas competiciones y poniendo fin a la división existente entre los clubes. Dos años más tarde, en 1915, el Racing de Irún y el Sporting de Irun unirían fuerzas para formar la Real Unión, que continuaría teniendo un impacto considerable en la historia del fútbol español, logrando más títulos en los años siguientes.



























































































