Desde la tranquilidad de Donostia, Imanol Idiakez, entrenador de la Real Sociedad, reflexiona sobre la trayectoria del equipo en esta temporada, marcada por el cambio de dirección desde Sergio Francisco hasta la llegada de Pellegrino Matarazzo. Con una final de la Copa del Rey en el horizonte, la conversación se centra en el impacto que estos cambios han tenido en el rendimiento del equipo.
En un momento en que el fútbol guipuzcoano parece estar experimentando un auge notable en cuanto a entrenadores, Idiakez destaca que la Real es un claro ejemplo de la calidad que hay en la región. «El fútbol es uno de los negocios más inexplicables que existen», comenta, reconociendo que el club ha sabido aprovechar tanto el talento local como el de fuera.
El entrenador expresa su tristeza por la situación de Sergio Francisco, quien no pudo aprovechar su oportunidad en un momento crítico. «Me ha dado mucha pena. Por él, porque sé que es realista y había esperado ese momento», afirma Idiakez, aludiendo a la lesión de Mikel que complicó la situación. La falta de suerte, según él, ha sido un factor determinante en la trayectoria del equipo.
La llegada de Matarazzo ha traído consigo una nueva energía al club. Idiakez recuerda su primera impresión: «Lo que más destaco de él es su energía», sugiriendo que esta confianza y serenidad pueden haber influido positivamente en el equipo. Menciona cómo la recuperación de jugadores clave ha contribuido a un crecimiento general, subrayando que el ambiente en el vestuario ha mejorado notablemente.
La normalidad en el fútbol, a menudo subestimada, se convierte en un punto clave en la conversación. «Las cosas son más sencillas de lo que muchas veces las hacemos los entrenadores», señala, enfatizando que el miedo a perder puede nublar el juicio y afectar el rendimiento. Idiakez cree que momentos de suerte, como goles en los minutos finales, pueden cambiar la dinámica de un equipo.
Refiriéndose a la importancia de los jugadores en el esquema de juego, el entrenador afirma que, aunque él tiene un papel fundamental, «el fútbol es de los futbolistas». Reconoce que a lo largo de su carrera ha aprendido a ceder el control y a confiar en sus jugadores, citando ejemplos de figuras significativas como Oyarzabal, Guedes y Barrene.
La familia Idiakez se prepara para viajar a Sevilla, donde el equipo enfrentará al Atlético de Madrid en un partido que se presenta como un gran desafío. «Lo veo al 50%. Creo que la Real le puede ganar a cualquiera», afirma con optimismo, resaltando la ilusión que genera el apoyo de la afición. La apuesta por un buen desempeño en la Copa del Rey es palpable entre los aficionados y el cuerpo técnico.
Mención especial merece Mikel Oyarzabal, considerado el emblema del equipo. Idiakez destaca su relevancia en el juego actual de la Real, rodeado de un elenco talentoso que incluye a jugadores como Guedes y Turrientes. «La Real tiene un equipazo», asegura, subrayando la calidad de la plantilla actual y la esperanza de que puedan lograr grandes cosas en el futuro.
En este contexto, la evolución del equipo y la llegada de Matarazzo parecen haber revitalizado el espíritu de la Real Sociedad. A medida que se acercan los partidos decisivos, la expectación crece entre los seguidores. «Cuidado, que estos son buenos», reflexiona Idiakez, anticipando el desafío que representa enfrentarse a un rival como el Atlético de Madrid. Con un equipo fortalecido y un ambiente renovado, la Real busca recuperar su estatus y hacer historia en esta temporada.





























































































