La Real Sociedad sufrió una dura derrota en el Bernabéu, cayendo ante el Real Madrid en un encuentro marcado por decisiones arbitrales controvertidas. El partido, disputado el 20 de enero, comenzó con la ilusión de los realistas, que intentaron controlar el juego, pero se encontraron rápidamente con un gol del equipo local, lo que cambió el rumbo del encuentro.
En los primeros compases, Oyarzabal tuvo una buena oportunidad con un tiro libre, pero fue el Madrid quien abrió el marcador gracias a un centro de Alexander-Arnold que Gonzalo remató a la red. A pesar del contratiempo, la Real respondió con un gol de penalti transformado por Oyarzabal tras una falta sobre Yangel Herrera, que parecía devolver la esperanza al equipo.
Sin embargo, la situación se complicó cuando Aramburu tocó a Vinicius en una acción polémica dentro del área, lo que llevó al árbitro a señalar otro penalti. Esta decisión, considerada por muchos como cuestionable, fue transformada por el brasileño, poniendo el marcador en 2-1. Justo antes del descanso, Valverde amplió la ventaja con un potente tiro que batió a Remiro, dejando a la Real en una situación crítica al finalizar la primera mitad.
El segundo tiempo comenzó con más complicaciones para los txuri-urdin. Guedes, que había entrado como sustituto, no logró marcar la diferencia, y la Real continuó luchando por mantener el control del partido. La entrada de Vinicius, que había cumplido su sanción, se notó, ya que el delantero también anotó en la segunda parte, sellando el resultado final de 4-1.
El técnico, Matarazzo, se vio obligado a hacer cambios en su alineación debido al desgaste acumulado en la semifinal de la Copa, un hecho que fue evidente en el rendimiento de varios jugadores. La falta de efectividad y la presión del Madrid llevaron a que la Real no pudiera aprovechar sus ocasiones, lo que incrementó la frustración en el banquillo.
El partido no solo fue una prueba de resistencia para los jugadores, sino también un reflejo de las tensiones que suelen acompañar a los encuentros en el Bernabéu. Las decisiones arbitrales, como los penaltis concedidos, han sido objeto de críticas constantes, y muchos aficionados consideran que la desigualdad en la aplicación de las normas perjudica a equipos como la Real.
La frustración de los jugadores y del cuerpo técnico se hizo palpable al final del encuentro. Matarazzo expresó su descontento con el arbitraje, subrayando que es difícil competir en un escenario donde las decisiones parecen estar predeterminadas. «Es frustrante perder en un campo donde la balanza parece inclinarse de manera sistemática», comentó en la rueda de prensa posterior al partido.
A pesar de la derrota, la Real Sociedad tiene que mirar hacia adelante, ya que aún quedan muchos partidos en la temporada. Se espera que el equipo recupere la moral y la confianza en los próximos encuentros, buscando mantener su posición en la clasificación y seguir luchando por un lugar en competiciones europeas. Con un calendario apretado y el apoyo incondicional de su afición, el club deberá encontrar la manera de superar este tropiezo y salir fortalecido.



























































































