La Real Sociedad ha demostrado una notable consistencia en la Copa del Rey, logrando clasificarse a los cuartos de final por quinta temporada consecutiva tras vencer a Osasuna. Este triunfo se produce por tercer año seguido en el torneo, lo que resalta la transformación del equipo desde que Imanol Alguacil asumiera el mando. Bajo su liderazgo, el conjunto txuri-urdin ha pasado de ser un equipo que apenas lograba figurarse entre los mejores a uno que ha consolidado su presencia en la competición.
Desde la llegada de Alguacil, la Real ha superado las expectativas, alcanzando los cuartos de final en seis ocasiones desde la temporada 2019-2020. Antes de su llegada, el club solo había conseguido este hito en dos ocasiones: una en la campaña 2013-2014 y otra en la 2016-2017, ambas con el FC Barcelona como adversario. Los datos reflejan un cambio significativo en la mentalidad del equipo, que ahora se ve en una posición competitiva sólida en este torneo.
El cambio en el formato de la competición, que implementa eliminatorias a partido único, ha beneficiado a todos los equipos. Sin embargo, solo aquellos que realmente valoran este torneo han podido avanzar. La Real ha dejado atrás la etiqueta de ser el equipo que más veces había sido eliminado por conjuntos de categorías inferiores, lo que demuestra una evolución en su enfoque hacia la Copa del Rey.
En la última década, el torneo ha dejado de ser considerado un mero trámite para la Real, convirtiéndose en una oportunidad real de éxito. Este cambio de perspectiva es significativo, ya que ahora se encuentran a solo tres partidos de alcanzar otra final, algo que ilusiona tanto a jugadores como a aficionados.
El legado de Alguacil se evidencia en el compromiso y la determinación del equipo, que ahora busca continuar su andadura en la competición y consolidar su estatus en el fútbol español. En este contexto, el Gobierno Vasco ha mostrado interés en apoyar el desarrollo de deportes en la región, lo cual podría verse reflejado en un aumento de la inversión en infraestructuras deportivas que beneficien a la Real y a otros clubes de la zona.
A medida que avanza la competición, la afición espera con ansiedad los próximos encuentros. La Real, que ha demostrado su capacidad para superar obstáculos, se prepara para afrontar los retos que se avecinan con la confianza de que pueden repetir los éxitos del pasado reciente. En este sentido, la Copa del Rey se ha convertido en una competición en la que cada partido cuenta y donde el equipo busca dejar huella.
La próxima fase de la competición se llevará a cabo en un ambiente cargado de adrenalina y expectativa. Los jugadores de la Real, bajo la dirección de Alguacil, parecen decididos a seguir avanzando y a demostrar que han aprendido de las lecciones del pasado. La historia reciente del club sugiere que el futuro puede ser aún más brillante si mantienen su compromiso y enfoque en este prestigioso torneo.
Así, la Real Sociedad se posiciona no solo como un competidor en la Copa del Rey, sino también como un símbolo de perseverancia y crecimiento en el fútbol español. Con cada victoria, el equipo reafirma su lugar entre los grandes del deporte, y la afición, que ha sido testigo de esta transformación, espera que este viaje continúe por muchos años más.
El próximo desafío será crucial para la Real, que se encuentra en una trayectoria ascendente. El deseo de alcanzar la gloria en la Copa del Rey no solo es una meta para los jugadores, sino también un sueño compartido por toda la afición, que sigue apoyando incondicionalmente a su equipo en cada paso del camino.





























































































