La final de la Copa del Rey, que se llevará a cabo el 18 de abril, ha sido oficialmente confirmada tras semanas de deliberaciones. Esta fecha no solo marca un hito para los aficionados de la Real Sociedad, ya que coincide con el aniversario de su segunda Liga, conquistada en 1982 en Atotxa, sino que también presenta desafíos logísticos significativos.
El escenario del encuentro se ha definido en el estadio de La Cartuja, donde el Betis jugará mientras se realizan obras en su propio campo. Esta situación ha generado limitaciones en la disponibilidad del recinto sevillano, y el calendario deportivo complica aún más la organización. El Betis, junto al Celta, está inmerso en la Europa League, y las semifinales de este torneo están programadas para el 30 de abril, lo que ha llevado a la RFEF a considerar múltiples opciones antes de llegar a una resolución final.
Un factor importante en la elección de la fecha fue el gran Sábado de Feria en Sevilla, que coincide con la celebración de la Feria de Abril, del 21 al 26 de abril. Este evento atrae a miles de visitantes, lo que podría complicar el alojamiento y la seguridad en la ciudad. Además, ese mismo fin de semana se celebrará el prestigioso Gran Premio de MotoGP en Jerez, lo que incrementa aún más la afluencia de personas a la región.
Finalmente, la RFEF decidió que la final se celebrará a las 21:00 horas del 18 de abril para asegurar que el evento se lleve a cabo en el cuarto mes del año, una tradición que se remonta a 1903, cuando tuvo lugar la primera final del torneo. Este año, la final será un momento histórico, ya que es la primera vez en la centenaria trayectoria del campeonato que se disputará en esa fecha específica.
La decisión de mantener la fecha de la final ha sido acogida positivamente por los aficionados, quienes ven en este evento una oportunidad para celebrar la historia del club y la rivalidad con el Athletic. La final de la Copa del Rey no solo representa un trofeo en juego, sino que también es una celebración del deporte y la cultura local.
A medida que se acerca la fecha, las expectativas aumentan, y se anticipa un ambiente festivo, tanto en el estadio como en las calles de Sevilla. La comunidad deportiva de Gipuzkoa se prepara para un evento que promete ser inolvidable, uniendo a los aficionados en torno a su pasión por el fútbol y la historia de su equipo.


























































































