La Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) ha manifestado que no respalda ni reconoce la iniciativa «Pamplona, Capital Mundial de la Pelota», presentada recientemente por el Ayuntamiento de Pamplona, liderado por Joseba Asiron. Esta declaración se producía en un comunicado publicado el jueves, donde la FIPV especifica que el título de «Capital Mundial» debe cumplir con criterios aceptados internacionalmente, así como contar con un apoyo institucional y un reconocimiento cultural que, según ellos, la propuesta carece.
El organismo, bajo la dirección de Xavier Cazaubon, señala que esta denominación no posee validez en el ámbito deportivo internacional y que se limita a un contexto político y turístico. La FIPV ha subrayado que la pelota vasca es patrimonio de 75 federaciones asociadas y no debe pertenecer a una sola ciudad. La falta de consulta con las federaciones, clubes, pelotaris y entrenadores ha sido un punto crítico en su análisis.
En su comunicado, la FIPV destaca que cualquier capitalidad debería ir acompañada de un plan de trabajo que esté en consonancia con la visión de la FIPV y su papel dentro de la familia olímpica, algo que no ha sucedido en este caso. La entidad también considera inapropiado intentar apropiarse de un deporte colectivo y universal, lo que podría generar confusión y desacuerdos dentro del ecosistema deportivo.
Además, la FIPV ha decidido mantenerse al margen de este proyecto hasta que las acciones actuales sean reconsideradas. En este sentido, se ha informado que se negará el uso del término «Mundial» y que se notificará la situación a las autoridades pertinentes de la Unión Europea. Cazaubon, en entrevistas recientes, ya había mostrado su descontento hacia la iniciativa de Pamplona, argumentando que la pelota debe estar activa y no relegada a un museo.
El presidente de la FIPV también ha mencionado que, dentro de su normativa interna, el uso de términos como «Internacional» o «Mundial» corresponde exclusivamente a la federación. Cazaubon ha advertido sobre la inversión de 7,5 millones de euros en la construcción de un edificio relacionado con esta iniciativa, sugiriendo que esos recursos deberían destinarse a promover el deporte de manera más efectiva.
El mensaje del presidente es claro: «Las crispaciones alrededor del monotema en el que estamos inmersos los últimos veinte meses ha hecho que se perdiera de vista por dónde tenemos que ir». La FIPV se muestra abierta a la diversidad cultural y a integrar a todos aquellos que comparten el amor por la pelota, desde un vietnamita hasta una neerlandesa o un sudafricano, todos unidos a través de este deporte.
Con estos acontecimientos, se pone de manifiesto la necesidad de un diálogo más abierto y constructivo entre las instituciones y la comunidad deportiva. La situación actual invita a reflexionar sobre cómo se pueden gestionar mejor los intereses de un deporte que, aunque regional, tiene unas raíces y una historia que trascienden fronteras. La FIPV espera que se escuchen sus reivindicaciones y que se busque un consenso que beneficie a todos los involucrados.






























































































