Un total de 42 pelotaris con discapacidad intelectual y física participarán en el primer Circuito de Pelota Adaptada, una iniciativa pionera en la historia del deporte. Según Carlos Sergio Atxotegi, Director General de Deporte de la Diputación Foral de Bizkaia, este evento busca promover la igualdad en el acceso al deporte, asegurando que todos los deportistas tengan la oportunidad de competir.
La competición se estructurará en tres Abiertos, uno en cada territorio, donde los participantes podrán inscribirse a través de la página web epeirekia.com. El circuito comenzará en Bizkaia el 22 de febrero con las eliminatorias que tendrán lugar en el frontón de Mallabia, finalizando en Basauri el 1 de marzo. La cita en Gipuzkoa continuará en Lasarte el 22 de marzo con las previas y concluirá en Zumarraga el 12 de abril. En otoño se celebrará el Abierto de Araba, con competiciones programadas en Amurrio el 28 de septiembre y en Areta el 12 de octubre. Todas las finales serán retransmitidas por ETB-1.
Durante la presentación del circuito, varios pelotaris de clubes como Mindara, Zumaia, Haszten, Aukera Aniztasuna y Zartada estuvieron presentes. Uno de ellos, el zarauztarra Joseba Altuna, actual campeón de Gipuzkoa en discapacidad intelectual, expresó su deseo de «pelear por ganar la txapela», aunque aún no sabe con quién formará pareja. Por su parte, Manu Quesada, pelotari en silla de ruedas y esgrimista, destacó «la labor de la organización» y subrayó que «todos tenemos nuestro valor competitivo», resaltando el crecimiento de esta modalidad.
Aitor González, presidente de la Federación de Deporte Adaptado de Bizkaia, junto a Blanca Aranguren de Gipuzkoa y Ricardo Gaisán de Araba, mostraron su entusiasmo por el desarrollo de esta iniciativa innovadora. La competición cuenta con el respaldo de la Federación Internacional de Pelota Vasca y existe la posibilidad de organizar un encuentro de campeones en el futuro, aunque no está confirmado. Desde la creación del primer Abierto de Gipuzkoa en 2018, este circuito ha evolucionado significativamente, convirtiéndose en un evento histórico según Iker Amarika, una de las figuras clave del proyecto.
La puesta en marcha de este circuito representa un avance significativo hacia la inclusión y la visibilidad de los deportistas con discapacidad, promoviendo no solo la competitividad, sino también la camaradería y el respeto entre todos los participantes. Se espera que esta iniciativa inspire a otras comunidades a seguir el ejemplo y fomentar el acceso al deporte para todas las personas, sin excepción.





























































































