La Comisión Antiviolencia del Estado Español ha decidido proponer una sanción de 10.000 euros a la Federación Vasca de Fútbol debido a incidentes ocurridos durante un partido amistoso en San Mamés. Este partido, que enfrentó a la Euskal Selekzioa contra Palestina el pasado 15 de noviembre, estuvo marcado por el lanzamiento de bengalas tanto en la marcha previa como en el interior del estadio.
El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, comentó en una entrevista que existe una creciente preocupación por el uso de bengalas durante eventos deportivos. Según Zupiria, «es un tema muy delicado» y expresó que es fundamental abordar situaciones que puedan representar un riesgo para la seguridad de los asistentes.
La sanción planteada no solo se dirige a la Federación, sino también a la persona responsable por el lanzamiento de una bengala que hirió a un espectador en las gradas. Esta acción fue descrita como un acto que podría haber llevado a un grave incidente, y Zupiria enfatizó la necesidad de que todos los implicados en la organización de eventos deportivos colaboren para evitar que se repitan este tipo de comportamientos peligrosos.
Además, el consejero hizo hincapié en que, aunque se permite la animación en los partidos, es crucial que esta se realice de manera ordenada. La situación actual en el ámbito de la seguridad en los estadios exige una vigilancia constante. En relación a un próximo partido de la Liga de Campeones entre el Athletic Club de Bilbao y el Sporting Lisboa, Zupiria indicó que habrá un despliegue significativo de efectivos de la Ertzaintza para garantizar que no se produzcan incidentes. Aunque la afición portuguesa no podrá acceder al estadio por sanción, el consejero aclaró que la llegada de algunos aficionados portugueses ha sido detectada, diferenciando entre los que asisten de manera correcta y aquellos que pueden tener comportamientos inapropiados.
La creciente preocupación por el uso de bengalas en los eventos deportivos ha llevado a las autoridades a tomar medidas más estrictas. Zupiria mencionó que es necesario fomentar un ambiente de animación que no comprometa la seguridad de los asistentes. La Comisión Antiviolencia se encuentra en el proceso de evaluar y sancionar a quienes no respeten las normas de seguridad establecidas durante los partidos.
El episodio reciente en San Mamés destaca la importancia de la responsabilidad colectiva para asegurar que los eventos deportivos se desarrollen de manera segura y agradable. Las autoridades locales están trabajando en conjunto con las federaciones y clubes para establecer protocolos que minimicen los riesgos asociados a la violencia en el deporte. Este esfuerzo por mejorar la seguridad en los estadios es esencial para proteger no solo a los aficionados, sino también para garantizar la integridad del deporte en sí.
La colaboración entre todas las partes involucradas es fundamental en este camino hacia un ambiente más seguro en el fútbol. Con el apoyo de las instituciones y la participación activa de los aficionados, se espera que en el futuro se reduzcan estos episodios de violencia, permitiendo disfrutar del fútbol en un entorno seguro y responsable.





























































































