Jonathan Lastra, ciclista bilbaíno, expresó su entusiasmo por el inicio de la nueva temporada con el equipo Euskaltel-Euskadi, destacando la calidad de las nuevas bicicletas. «Son muy rápidas, ahora solo falta dar pedales», afirmó antes de comenzar el entrenamiento. Lastra, quien debutará con el equipo en el Camp de Morvedre, se siente satisfecho con el progreso de la pretemporada, mencionando que ha podido adaptarse fácilmente gracias a las relaciones previas con varios compañeros de equipo.
En cuanto a sus expectativas para el curso, Lastra subrayó su deseo de reencontrarse con la victoria, independientemente de la ubicación. “Quiero verme en la pelea de manera más o menos constante. Ese sería el principal objetivo”, añadió el ciclista. También espera destacar en la Itzulia, donde quiere estar en un grupo selecto durante la competición. Además, Lastra mencionó su papel como mentor para los jóvenes del equipo, ya que su experiencia puede ser vital en momentos difíciles.
El ciclista explicó que aunque no empezará al 100% de su capacidad, tiene un calendario ambicioso que incluye competiciones en Castellón, Murcia y Jaén, antes de centrarse en la Itzulia. «Quiero aprovechar la Itzulia para las clásicas de Francia», comentó, aludiendo a la importancia de estas carreras para su trayectoria. También participará en eventos en Portugal, Grecia y la Vuelta a Asturias, que, aunque tienen un nivel menor, ofrecen oportunidades para conseguir victorias.
Lastra se unió al Euskaltel-Euskadi procedente de Cofidis, y asume su nueva rol con confianza. “Lo tomo como algo que no me cuesta, ya que en el Caja Rural también tenía esa función”, indicó. Para él, compartir su conocimiento con los más jóvenes es esencial, sobre todo porque pueden no darse cuenta de aspectos que él ha vivido y que puede ayudarles a entender mejor.
El ciclista también ha tenido una primera impresión positiva de su nuevo equipo, describiéndolo como una formación joven y motivada. “No fue su mejor curso el pasado, pero creo que se están manejando bien las expectativas en relación a los puntos UCI”, indicó, refiriéndose a la presión que sienten los corredores por cumplir con los requisitos de estos puntos. Lastra destacó que el equipo tiene muchas ganas de cambiar las cosas y reivindicarse tras un pasado complicado.
A pesar de esta ambición, Lastra mostró su preocupación por cómo la búsqueda de puntos UCI puede afectar el rendimiento del equipo. “Si empiezan las ansiedades es cuando se toman malas decisiones”, advirtió, señalando que un enfoque tranquilo es fundamental. Recordó su experiencia en Cofidis, donde el estrés y la presión no favorecían el rendimiento, algo que el Euskaltel busca evitar este año.
Reflexionando sobre su trayectoria en el WorldTour, Lastra mencionó que fue una etapa enriquecedora, aunque complicada. “Aprendí y corrí en eventos muy bonitos, pero el último año no fue bueno y eso me dejó una espina clavada”, confesó. Para él, el ciclismo actual está marcado por una gran presión psicológica, lo que puede resultar agotador para muchos corredores. “La exigencia es máxima, tienes que ir al menos al 90% para estar bien”, enfatizó.
Finalmente, Lastra expresó su deseo de que el ciclismo vuelva a ofrecer más oportunidades para todos los competidores, aludiendo a que el actual panorama favorece a unos pocos. “Antes, el deporte era más accesible y variado, y eso generaba más afición”, reflexionó. Para él, esta situación puede resultar frustrante, especialmente para los más jóvenes que solo conocen un ciclismo marcado por la tensión constante y los grandes nombres.
El ciclista se muestra optimista respecto a su nuevo comienzo y a la posibilidad de reconectar con su esencia deportiva. «Necesitaba un cambio de chip», concluyó Lastra, quien espera que este año sea un verdadero reset en su carrera.






























































































