En el contexto reciente del derbi, un momento crucial se vivió cuando un jugador logró marcar un gol en el tiempo de descuento, un hecho sin precedentes en este tipo de encuentros. El jugador, emocionado, compartió su incredulidad con su entorno más cercano, incluyendo a sus padres, pareja y amigos, quienes también no podían creer el desenlace del partido. La euforia fue palpable, ya que el gol no solo fue decisivo, sino que también significó un impulso para la moral del equipo.
El jugador expresó que, a pesar de que muchos en el equipo pensaban que el tiro podría fallar, finalmente logró colar el balón en la portería, lo que hizo que el momento fuera aún más especial. Este gol, según sus palabras, podría ser un punto de inflexión, ya que el equipo había estado atravesando una racha de resultados negativos. En particular, mencionó partidos complicados, como el que se disputó contra el Villarreal, donde a pesar de un buen rendimiento, el resultado no fue favorable.
Al ser cuestionado sobre su reacción, el jugador admitió que le habían comentado lo emocionante del momento y que se sentía muy contento por ello. Sin embargo, subrayó que su enfoque está en trabajar de manera constante, partido a partido, sin dejarse llevar por la euforia del momento. «El equipo ha comenzado a mostrar más confianza, y eso es fundamental para escalar posiciones en la tabla», afirmó, reconociendo que el camino no ha sido fácil en el último mes y medio.
La dinámica del equipo parece haber cambiado, y el jugador destacó que hubo un «clic mental» que les permitió liberarse de la presión. Mencionó que a veces tener un buen equipo puede ser una carga, ya que las expectativas son altas y la frustración puede aumentar si los resultados no acompañan. Sin embargo, ahora el equipo parece estar en una fase más positiva, aunque él mismo enfatizó que aún queda mucho por hacer.
En cuanto a sus objetivos personales, el jugador indicó que se ha propuesto disfrutar de su primera temporada en Primera División y mejorar su rendimiento a lo largo del año. También reflexionó sobre su evolución como mediocampista, reconociendo que le gustaría ser más dinámico y asumir más confianza en el juego. «Me siento cómodo defensivamente, pero todavía tengo que dar un salto en el aspecto ofensivo», añadió.
Cuando se le preguntó sobre la influencia de su entrenador, mencionó que le han pedido ser más activos en el campo, moverse constantemente y mantener una actitud valiente. Este enfoque dinámico busca que el equipo mantenga una fluidez en el juego, rompiendo líneas y buscando siempre la mejor opción. Esta filosofía parece estar calando hondo en los jugadores, quienes ahora comienzan a verse más liberados en el terreno de juego.
Al hablar de su trayectoria, el jugador recordó su paso por el Mirandés, donde se ganó su lugar en la Real Sociedad. A pesar de la presión y el peso de la historia de los clubes, se mantiene fiel a sus raíces y a su equipo, destacando que nunca ha recibido propuestas del Athletic, aunque sí sabe que muchos jugadores de la zona han cambiado de aires.
Residenciado en Donostia desde hace varios años, expresa su conexión con la comunidad y lo orgulloso que se siente de representar a su ciudad. La familia juega un papel importante en su vida y su madre, aficionada al Athletic, disfrutó de manera especial del último gol, lo que añade una capa más de emoción a su carrera.
Finalmente, el jugador concluyó reflexionando sobre la importancia de seguir trabajando duro. «Aún no hemos logrado nada, pero este mes ha sido brillante y hay que seguir adelante», aseguró, dejando claro que su ambición no conoce límites. Con cada partido, la Real Sociedad se va consolidando y, de la mano de su talento y dedicación, el futuro parece prometedor.





























































































