El evento de la Eusko Label Winter Series, celebrado este domingo en Gernika, terminó con la victoria de los pelotaris lapurtarras Thibault Basque y Johan Sorozabal, quienes se proclamaron campeones tras un emocionante partido contra Alex Goitiandia y Unai Lekerika. Con un público que alcanzó las 1.800 personas, el ambiente fue festivo, a pesar de ser un día laborable. La competencia se decidió en un tercer set, mostrando la resistencia y determinación de los ganadores.
Basque y Sorozabal, quienes se enfrentaron a múltiples adversidades, comenzaron el encuentro con un dominio notable, aunque se encontraron con un rival fuerte que logró igualar el marcador en varias ocasiones. El juego fue tenso, con errores que marcaron la pauta durante el segundo joko, donde ambos equipos lucharon por mantener la ventaja. En total, se contabilizaron 533 pelotazos en los 96 minutos de juego, demostrando la intensidad del enfrentamiento.
El partido no estuvo exento de dificultades. Sorozabal, a pesar de haber pasado por una lesión en el tobillo que le hizo perderse dos jornadas, mostró un rendimiento admirable. Sin embargo, fue un desafortunado accidente que dejó a Goitiandia con una fractura en el codo, lo que le mantendrá entre tres o cuatro meses apartado de la competición. Esto afectó al desarrollo del juego, pero Goitiandia se esforzó por contribuir hasta el final.
En el tercer juego decisivo, Basque se reponía de un espasmo lumbar, lo que le llevó a recibir atención médica durante el partido. A pesar de las dificultades, volvió al campo con fuerza y determinación, logrando cerrar el encuentro con un resultado de 5-1 en el desempate. La actuación de Basque fue clave, y su compañero Sorozabal también se destacó, siendo el soporte que necesitaban para alcanzar la victoria.
El partido, que estuvo marcado por la emoción y la rivalidad sana, resultó ser un espectáculo visual. Basque y Sorozabal demostraron su calidad y habilidad en cada jugada, mientras que Goitiandia y Lekerika ofrecieron una resistencia digna de mención. A medida que el marcador subía, los errores y las aciertos se fueron alternando, generando un ambiente electrizante en el recinto.
La entrega de premios tras el juego fue un momento significativo, donde Basque recibió la txapela, un símbolo de triunfo en el mundo de la pelota. Este torneo se ha afirmado como uno de los más importantes de la temporada, y la victoria de los pelotaris lapurtarras añade un brillo especial a su trayectoria. La afición no solo celebró el triunfo, sino también la calidad del juego, que mostró el nivel competitivo de la pelota vasca.
Con este resultado, Basque y Sorozabal se consolidan como referentes en el Jai Alai, y su victoria promete abrir nuevas oportunidades en futuras competiciones. La emoción vivida en Gernika resuena en el ámbito deportivo, recordando la importancia de la perseverancia y el espíritu de equipo.
El impacto de este torneo, además, trasciende la competición misma, fortaleciendo los lazos entre los aficionados y promoviendo la cultura de la pelota vasca en la región. La Diputación Foral de Gipuzkoa y otras instituciones locales apoyan estos eventos, que son vitales para la promoción del deporte y la cultura vasca, asegurando que la tradición continúe viva entre las nuevas generaciones.

























































































