El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, compareció este viernes ante el Juzgado de Instrucción número 22 de Barcelona, donde fue interrogado como investigado por un supuesto delito de estafa que asciende a 91.500 euros. Laporta refutó la acusación, alegando que no hubo engaño en la inversión que se realizó en 2016 en una empresa de su gestión, aunque reconoció que se trató de un negocio fallido.
A la salida del tribunal, el abogado de Laporta, Jordi Pujante, manifestó que se trata de un «incumplimiento contractual» y que no existen elementos que califiquen la situación como estafa. Confió en que se cierre la investigación ya que, a su juicio, «no se trata de una causa penal en ningún caso».
En la denuncia, además de Laporta, se incluye al vicepresidente del club, Rafael Yuste, y a los exdirectores de la entidad, Xavier Sala i Martín y Joan Oliver. Todos ellos están relacionados con las sociedades Core Store, domiciliada en España, y CSSB Limited, cuyo registro está en Hong Kong, en el periodo en que ocurrieron los hechos.
Yuste ha solicitado aplazar su comparecencia programada para el mismo día, ya que fue notificado de la querella con retraso. Por su parte, Sala i Martín y Oliver, quienes no pudieron ser localizados en la primera notificación, serán citados nuevamente en un futuro cercano.
La investigación se remonta a mediados de 2016, cuando la denunciante invirtió 50.000 euros a través de un agente de banca privada, a un interés del 6%, en Core Store, que tenía como objetivo potenciar el ascenso del Reus Deportivo de la Segunda División B a la Segunda División. De acuerdo con la querella, la mujer confiaba en la «reputación pública y credibilidad profesional» de los involucrados, y también desembolsó otros 54.000 euros en acciones de CSSB Limited, que pretendía crear en China una academia inspirada en La Masia del FC Barcelona.
En ese momento, Laporta era el administrador de Core Store junto a Oliver, quien fue director general durante su primer mandato en el club, y era el representante legal de CSSB Limited. De la inversión total de 104.000 euros, la denunciante solo pudo recuperar 12.500 euros en agosto de 2024, tras múltiples reclamaciones por los incumplimientos contractuales de ambas sociedades.
El abogado de Laporta, Pujante, sostuvo que el proyecto, inicialmente exitoso, comenzó a tener problemas a partir de 2019 y 2020, aunque puntualizó que ello no era culpa de Laporta. «Era un proyecto del mundo del fútbol profesional que funcionó de forma satisfactoria durante varios años», comentó.
Pujante también defendió que la querella está «plagada de medias verdades y ciertas falsedades», argumentando que se basa en recortes de prensa sesgados. Desvinculó a Laporta de la gestión directa del proyecto, mientras que el abogado de la denunciante, Pepe Oriola, consideró que la defensa de Laporta es «una estrategia repetitiva» que intenta eludir la responsabilidad.
Oriola afirmó que la documentación y las pruebas demuestran la implicación de Laporta, y anunció que el próximo lunes presentará en el juzgado un contrato que fue firmado por el presidente del Barça como parte que recibió el dinero. Esta afirmación fue negada categóricamente por Pujante, quien insistió en que «Laporta no intervino en la firma de ningún contrato».
Laporta, según fuentes judiciales, ha justificado los impagos de Core Store señalando que la empresa está siendo investigada por Hacienda. Además, enfrenta otros dos procedimientos por inversiones fallidas en el mismo proyecto. Por lo tanto, el abogado Oriola ha indicado que solicitará seis años de prisión para el presidente del Barça por un delito de estafa agravada en cada uno de los casos si se llega a juicio.





























































































