La situación del Real Sociedad se complica tras la grave lesión de Álvaro Odriozola, quien deberá someterse a una operación y se perderá el resto de la temporada y el inicio de la próxima. Este contratiempo deja al entrenador Pellegrino Matarazzo con solo dos opciones para la posición de lateral derecho, ambas con un enfoque defensivo marcado. El incidente ocurrió el pasado sábado, cuando Odriozola, que había reemplazado a Jon Mikel Aramburu en busca de mayor profundidad en el juego, tuvo que abandonar el campo después de apenas tres minutos.
El único recurso más ofensivo que tiene el club es Iñaki Rupérez, quien no juega desde un amistoso de pretemporada contra el Bournemouth. Según informaron fuentes del equipo, Rupérez está cerca de regresar a los entrenamientos con el grupo, aunque aún necesita tiempo para recuperar su forma física y contribuir en esta crucial fase de la competición.
La posición de lateral derecho ha llevado a múltiples problemas al cuerpo técnico. La situación comenzó a deteriorarse desde la salida de Hamari Traoré hacia el Paris FC por un importe de 4,5 millones de euros, según la comunicación oficial de la Real Sociedad. Su marcha, junto a la lesión de Rupérez, que prometía ser un jugador clave, dejó a Aramburu como única opción natural para el puesto. Odriozola, que había sido considerado prescindible y le retiraron el dorsal 2 a finales de agosto, no entraba en los planes hasta que logró demostrar su valía, solo para enfrentarse a esta nueva adversidad.
A pesar de las dificultades, el fútbol siempre ofrece oportunidades. En este caso, Rupérez podría ser el siguiente en aprovechar la situación, después de haber superado problemas en la rodilla tras una operación. La evolución de los jugadores y las decisiones del cuerpo técnico serán cruciales en las próximas semanas, mientras el equipo busca mantener su competitividad en el campeonato.
La falta de efectivos en esta posición crítica resalta la importancia de la planificación en el club, especialmente en un momento donde cada punto cuenta para alcanzar los objetivos de la temporada. Con la lista de lesiones creciendo, el desafío para Pellegrino Matarazzo radica en encontrar soluciones efectivas que mantengan al equipo en la lucha.
La afición espera con ansias el regreso de Rupérez y confía en que, a pesar de las adversidades, el equipo pueda superar esta etapa complicada. La resiliencia del Real Sociedad será puesta a prueba en los próximos encuentros, donde deberán adaptarse rápidamente a las circunstancias y demostrar su calidad sobre el campo.



























































































