La Diputación Foral de Gipuzkoa ha tomado la iniciativa de impulsar programas destinados a apoyar a las personas mayores que buscan alternativas económicas para su jubilación. Este esfuerzo se enmarca en un contexto donde el envejecimiento de la población es una realidad cada vez más evidente. A través de la propuesta de la hipoteca inversa, se pretende ofrecer a los mayores de 65 años la posibilidad de acceder a ingresos adicionales sin ceder su vivienda.
El lehendakari Imanol Pradales ha señalado que este tipo de producto financiero puede ser muy beneficioso para los mayores, ya que permite utilizar el valor de su vivienda para obtener un complemento económico. Se estima que cerca del 60% de los mayores podrían beneficiarse de esta opción, proporcionando un alivio financiero que les permita mantener su calidad de vida.
Uno de los aspectos destacados de esta iniciativa es la disponibilidad de un fondo de 12 millones de euros, destinado a facilitar el acceso a la hipoteca inversa. Esta cantidad se destinará a garantizar que los mayores no pierdan su hogar, incluso si la deuda generada sobrepasa el valor de la propiedad. Es un enfoque que busca equilibrar los intereses de los mayores con la necesidad de sus herederos, quienes podrán decidir sobre la propiedad al fallecer el titular.
La propuesta ha suscitado un amplio debate en la sociedad, con opiniones tanto a favor como en contra. Algunos críticos argumentan que la hipoteca inversa puede resultar en un riesgo financiero para los mayores, ya que en caso de fallecimiento, los herederos podrían enfrentarse a una carga económica considerable. Sin embargo, los defensores subrayan que, al ofrecer una solución viable para el sostenimiento de los mayores, se contribuye a su bienestar y autonomía.
El evento de lanzamiento de este programa se llevará a cabo en Anoeta el 20 de enero, donde se espera la participación de diversas autoridades y representantes de organizaciones dedicadas al bienestar de las personas mayores. Este acto será una oportunidad para abordar las inquietudes de la comunidad y presentar de manera más detallada los beneficios de la hipoteca inversa.
Esta medida se inscribe en un conjunto más amplio de políticas que busca mejorar la calidad de vida de la población mayor en Gipuzkoa. Se han programado una serie de talleres y sesiones informativas en diferentes localidades, donde se explicará en detalle cómo funciona la hipoteca inversa y se resolverán las dudas de los interesados.
En resumen, la Diputación Foral de Gipuzkoa se posiciona como un actor clave en la búsqueda de soluciones para el bienestar de los mayores, planteando alternativas que, aunque controvertidas, podrían ofrecer un respiro financiero a un sector de la población vulnerado por la situación económica actual. La implementación de esta estrategia comenzará a cobrar forma con el acto del próximo 20 de enero, marcando un hito en el compromiso del gobierno foral con sus ciudadanos.



























































































