Este sábado, el campeonato europeo de balonmano fue escenario de un evento sin precedentes, donde Francia y Portugal sumaron un total de 84 goles en un solo encuentro, superando la marca anterior de 81 tantos, que había sido establecida recientemente en un partido entre Eslovenia y Montenegro. El resultado final fue un contundente 46-38 a favor de la selección gala, lo que disminuye significativamente las posibilidades de Portugal para acceder a las semifinales.
El encuentro no solo se destacó por el número de goles, sino también por la forma en que se desarrolló. Al finalizar el primer tiempo, el marcador reflejaba un abrumador 28-15, evidenciando la fragilidad defensiva de los lusos ante un equipo francés que, bajo la dirección de su entrenador Guillaume Gille, busca hacerse con el título, especialmente después de haber caído frente a Dinamarca en su anterior encuentro.
Dika Mem y Hugo Descat fueron los protagonistas iniciales para Francia, aunque el jugador portugués Víctor Iturriza logró reducir distancias en el minuto dos. La proyección del juego fue clara, con Francia tomando una ventaja considerable muy rápidamente, y el marcador mostró hasta una diferencia de 13 goles con un 28-15 al descanso.
A pesar de que el entrenador brasileño Paulo Pereira solicitó un tiempo muerto en el minuto siete con un 9-4 en el marcador, no logró cambiar el rumbo del juego. En un abrir y cerrar de ojos, Francia amplió su ventaja, marcando el 20-9 en el minuto 12, y posteriormente alcanzando el 25-12 poco antes del descanso.
Los cerca de 12.000 espectadores que se dieron cita en el Jyske Bank Boxen de Herning fueron testigos de un partido que, más que un encuentro de balonmano, se asemejó a un festival de goles, donde la defensa de Portugal fue incapaz de responder adecuadamente a los ataques franceses. Mientras Francia encajó 15 goles, los portugueses no lograron establecer una defensa efectiva, lo que fue una situación preocupante para su equipo.
La segunda parte mostró una ligera mejora para Portugal, que se limitó a cuatro pérdidas de balón, en contraste con las siete del primer tiempo. A pesar de este avance, el rendimiento defensivo siguió siendo un punto débil, lo que les costó caro en el global del partido.
Dika Mem, del FC Barcelona, se erigió como el mejor jugador del encuentro al anotar 8 goles sin fallo. Otros seis jugadores franceses también destacaron, marcando al menos cuatro tantos cada uno. La eficacia de lanzamiento de Francia alcanzó un impresionante 88% en la primera parte, aunque este porcentaje descendió en la reanudación. En comparación, los portugueses se mantuvieron por encima del 70% en sus lanzamientos, aunque los números de sus porteros fueron preocupantes, con un porcentaje de solo 12% en efectividad.
Con este resultado, Francia iguala su récord de 46 goles a favor en un mismo encuentro, lo que les deja con opciones aún intactas para llegar a las semifinales en el grupo I de la Main Round, donde se enfrentarán, salvo sorpresas, a Alemania. Por su parte, los portugueses, que ya habían iniciado esta fase con una derrota ante Alemania (32-30), se encuentran en una situación complicada, necesitando vencer a Noruega y España, y esperar resultados favorables en los demás partidos.
La jornada dejó claro que la defensa y la capacidad de reacción de Portugal necesitan una revisión profunda si desean competir al más alto nivel en el torneo. Mientras tanto, Francia continúa mostrando su potencial para pelear por el título, consolidándose como uno de los equipos más fuertes del campeonato.





























































































