La reciente pérdida de una figura destacada en la historia del deporte vasco ha generado una profunda conmoción en la comunidad. Desde la Internacional de Pelota Vasca, su presidente, Xavier Cazaubon, expresó una emotiva reacción ante la triste noticia, destacando la labor y contribuciones del fallecido. «Estaremos eternamente agradecidos por la labor desarrollada durante toda su carrera y por haber colocado la pelota vasca lo más alto que podía», afirmó Cazaubon, quien también subrayó el impacto que esta persona tuvo en el deporte.
La influencia de este líder no se limita únicamente al ámbito deportivo. El lehendakari Imanol Pradales también se unió al lamento, describiéndolo como un «visionario, un ejemplo y un modelo a seguir» en sus redes sociales. Este reconocimiento resalta la importancia de su legado, el cual dejó una huella imborrable en la cultura y el deporte de la región.
El homenaje a esta destacada figura se llevará a cabo el 20 de enero en la Iglesia San Vicente de Donostia, donde se celebrará un funeral en su memoria a partir de las 19.00 horas. Este acto no solo será un momento de despedida, sino también una oportunidad para que amigos, familiares y colegas reflexionen sobre su vida y contribuciones al deporte vasco.
La comunidad local ha mostrado su apoyo incondicional, recordando la dedicación y pasión que este líder aportó a la promoción de la pelota vasca. Su influencia se extendió más allá de las competiciones, inspirando a nuevas generaciones a practicar y valorar este deporte tradicional. A través de sus esfuerzos, la pelota vasca logró un reconocimiento internacional, elevando el estatus de esta disciplina y fomentando su arraigo en la cultura vasca.
El impacto de su fallecimiento se siente en cada rincón de Gipuzkoa, donde muchos se unieron en un sentimiento colectivo de tristeza. La Diputación Foral de Gipuzkoa ha emitido un comunicado, reconociendo su importancia en la promoción del deporte en la región y ofreciendo su apoyo a la familia en este difícil momento. La noticia ha resonado entre los aficionados, quienes han compartido recuerdos y anécdotas, celebrando la vida y el trabajo de este querido personaje.
A medida que se acercan los actos en su honor, es evidente que su legado perdurará en la memoria colectiva. La dedicación con la que trabajó para alcanzar sus metas y la pasión que demostró por la pelota vasca servirán de inspiración para futuros líderes y deportistas. Aunque su partida deja un vacío considerable, su influencia continuará guiando a quienes buscan seguir sus pasos en el ámbito deportivo.
La celebración de su vida y logros será una oportunidad para que la comunidad reitere su compromiso con la tradición de la pelota vasca, asegurando que su espíritu y visión sigan vivos en cada partido y en cada rincón de Gipuzkoa.






























































































