La Federación Internacional de Pelota Vasca ha confirmado la incorporación de Euskadi como miembro de pleno derecho, tras la decisión unánime de la Asamblea General que aprobó la modificación de los estatutos. Este reconocimiento representa un paso significativo para el deporte vasco en el ámbito internacional.
Xavier Cazaubon, portavoz de la federación, expresó su satisfacción y apuntó que “después de once meses de calumnias e injurias, estamos contentos de cerrar este capítulo con la convicción de que la FIPV mantiene su compromiso con los principios de diálogo, inclusión y pluralidad”. Cazaubon afirmó que seguirán trabajando para fomentar el desarrollo y la unidad del deporte a nivel global.
La controversia que rodea a la inclusión de la selección vasca ha llevado a tensiones con la Federación Española de Pelota, que ha acusado a la vasca de “coerción”. Esta situación ha generado un debate sobre la autonomía y la representación del deporte en el contexto español.
En la última resolución del Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), se indicó que “la Formación Arbitral del TAS no puede analizar el fondo de la controversia sin establecer una jurisdicción”. La audiencia del 11 de septiembre concluyó que los estatutos de la FIPV no contemplan cláusulas para impugnar decisiones tomadas por su asamblea general, lo que limita la capacidad de revisión por parte del TAS.
La Federación Española, bajo la dirección de Javier Conde, tiene un plazo de 30 días para presentar un recurso ante el Tribunal Federal de Suiza. Este tiempo será crucial para decidir los próximos pasos en la disputa, que ha captado la atención de los aficionados al deporte en toda España.
Con las dos federaciones enfrentadas, la reunión telemática del 11 de septiembre, que duró cinco horas, fue crucial para tratar de encontrar una solución. Sin embargo, la retirada de Cuba de la apelación en noviembre complicó aún más el escenario. Este contexto de incertidumbre favorece los intereses de la Federación de Euskadi, que deberá evaluar las repercusiones de la decisión del TAS en los días venideros.
La inclusión de Euskadi en el ámbito de la pelota vasca no solo simboliza un triunfo deportivo, sino que también representa un avance en la lucha por el reconocimiento y la autonomía de las federaciones deportivas regionales. El impacto de esta decisión se sentirá en todas las comunidades deportivas de la región y podría abrir nuevas oportunidades para el desarrollo de la pelota vasca en el ámbito internacional.
La evolución de este caso es un recordatorio del poder del deporte como herramienta de identidad y cohesión social, especialmente en regiones con una rica historia cultural como el País Vasco. La atención ahora se centra en los siguientes pasos que tomarán ambas federaciones y cómo se resolverán las tensiones actuales en el mundo de la pelota.






























































































