El Estadio de Anoeta se convirtió en el escenario de un espectáculo emotivo antes del encuentro entre la Real Sociedad y el FC Barcelona, enmarcado en la celebración del Día de San Sebastián. Este evento, programado para el 20 de enero, atrajo la atención no solo de los aficionados locales, sino también de los seguidores blaugranas que se encontraban en el recinto.
El tenor Xabier Anduaga, galardonado con el Tambor de Oro, fue el encargado de abrir la ceremonia. Acompañado del Orfeón Donostiarra, el Coro Easo y la Euskal Herriko Gazte Orkestra, Anduaga ofreció una interpretación de la Marcha de San Sebastián que resonó con fuerza entre los asistentes. Miles de aficionados tuvieron la oportunidad de seguir la letra en las pantallas del estadio, creando un ambiente vibrante y conmovedor.
La atmósfera en Anoeta fue indescriptible; muchos espectadores mostraron su asombro y admiración en las redes sociales. Comentarios como “Qué MARAVILLA Xabier Anduaga y el Orfeón Donostiarra bajo la lluvia de Anoeta» reflejan la emoción que inundó el recinto. No solo los seguidores de la Real Sociedad disfrutaron del acto; la belleza del espectáculo capturó también el corazón de los hinchas visitantes.
Las reacciones en plataformas sociales no se hicieron esperar. Varios usuarios expresaron cómo la tamborrada y la actuación habían generado una conexión emocional intensa, describiendo momentos de nostalgia y asombro. Un tuitero mencionó: “Tremenda tamborrada en Anoeta, piel de gallina y muchas emociones”, mientras que otro destacaba la “brillante presentación” que tuvo lugar antes del inicio del partido.
Este evento no solo celebró la cultura local, sino que también sirvió para fortalecer la identidad y el orgullo de la ciudad. La conexión entre la música, la tradición y el fútbol se evidenció en cada rincón del estadio. El gran mosaico en blanco y azul brilló junto con la interpretación musical, mostrando una vez más la pasión de la hinchada txuri-urdin.
El encuentro entre la Real Sociedad y el FC Barcelona corresponde a la 20ª jornada de la Primera División, marcando así el inicio de la segunda vuelta de la competición. Este tipo de eventos no solo realzan la experiencia del partido, sino que también fomentan un sentido de comunidad y pertenencia entre los aficionados, independientemente de su equipo de preferencia.
Con un ambiente tan electrizante, se anticipa que el 20 de enero será una fecha memorable para todos los que estuvieron presentes. Los ecos de la tamborrada y las voces de miles de aficionados permanecerán en la memoria colectiva, recordando que, más allá de la rivalidad deportiva, hay un fuerte sentido de unidad en la diversidad cultural de Gipuzkoa.





























































































