Una semana después de un intenso partido en el Atano III de Donostia, el escenario se transformó para acoger un decisivo duelo del torneo de Parejas, donde la situación era crítica para los participantes. Las parejas de Jaka e Iztueta y Elordi y Zabaleta se enfrentaron en un encuentro que prometía emociones fuertes, especialmente tras las derrotas sufridas en la primera jornada.
Desde el inicio, la tensión se palpaba en el ambiente, ya que ambos equipos sabían que no podían permitirse errores. Aitor Elordi destacó sobremanera, logrando un total de diez tantos sin cometer fallos, lo que contribuyó a que su pareja, Zabaleta, se llevara una victoria crucial, manteniendo vivas las esperanzas de alcanzar la final del torneo.
El partido comenzó con ambos equipos mostrando un enfoque ofensivo, con Iztueta y Zabaleta tratando de dominar el juego. La igualdad se mantuvo en los primeros puntos, pero poco a poco la pareja vizcaína comenzó a despegar, gracias a una racha de aciertos que les permitió obtener una ventaja significativa. Elordi se mostró como el pilar de su equipo, guiando a Zabaleta y aportando la confianza necesaria para afrontar el partido.
El encuentro se desarrolló con un intercambio de golpes donde ambos dúos se emparejaron en el marcador hasta que Elordi y Zabaleta lograron una racha de cinco tantos consecutivos, llevando el marcador a un claro 22-11 al finalizar el duelo. Este resultado sella la eliminación de Jaka e Iztueta, quienes ahora ven muy difícil su continuidad en el torneo, a menos que ocurra un milagro en las próximas jornadas.
En cuanto a las estadísticas, el partido tuvo una duración de 54 minutos y se realizaron un total de 406 pelotazos. La entrada en el Atano III de Donostia fue notable, lo que añade un ambiente vibrante a la competición, reflejando el interés que genera este deporte en la región.
Elordi, quien demostró su calidad en la cancha, continuó su racha de aciertos en la segunda parte, lo que resultó ser una mala noticia para sus oponentes. La presión fue palpable para Jaka e Iztueta, quienes lucharon por cerrar la brecha, pero la determinación y el acierto de Elordi fueron determinantes para mantener la ventaja acumulada de su equipo.
A pesar de algunos intentos de Iztueta por revertir la situación, Elordi mantuvo una actuación sólida, cerrando el partido con un movimiento que dejó a sus rivales sin opciones de respuesta. La victoria no solo representa un avance en la competición, sino que también otorga a Elordi y Zabaleta la oportunidad de soñar con la final del Parejas.
Esta exhibición resalta la importancia del juego en equipo y la capacidad de superación en momentos críticos, características que definen la esencia de la pelota vasca. Ahora, con la vista puesta en las siguientes rondas, el camino hacia la final se presenta como un desafío, pero también como una motivación renovada para los ganadores de este emocionante encuentro.


























































































