Este sábado, la Real B se enfrentará al Zaragoza, un equipo que se encuentra en la parte baja de la tabla, pero que llega con la moral elevada tras su reciente victoria contra el Racing en Santander, donde el exjugador de la Real, Kenan Kodro, logró un triplete. El encuentro está programado para las 18:30 horas en el Ibercaja Estadio.
El filial de la Real Sociedad ha tenido un inicio de temporada complicado, acumulando dos empates en sus últimos partidos ante la Cultural Leonesa y el Albacete. Estos resultados han mantenido al equipo guipuzcoano en una situación delicada, ya que, aunque no están en zona de descenso, comparten puntos con el Huesca, que ocupa una de las posiciones menos deseadas de la clasificación.
En cuanto a su rendimiento fuera de casa, el Sanse ha disputado diez partidos en esta campaña y ha conseguido obtener solo cuatro puntos, una cifra que refleja la necesidad de mejorar en el próximo encuentro.
El entrenador del Sanse, Jon Ansotegi, se enfrenta a varias bajas. Mariezkurrena se encuentra sancionado, mientras que Marchal tiene problemas físicos tras su participación con la selección española sub-19. Además, Unax Agote es duda debido a una lesión en el hombro, aunque aún podría estar disponible.
El equipo que se espera alinear el Zaragoza incluye a Andrada en la portería, acompañado de Tasende, Insua, Saidu o Tachi, y Álex Gomes en la defensa. En el mediocampo estarán Guti, Keidi Bare, Francho y Valery o Cuenca, mientras que la delantera estará a cargo de Toni Moya y Kodro. Por parte de la Real B, el once inicial podría incluir a Fraga en la portería y a Dadie, Beitia, Kita y Balda en defensa, con Ibai Aguirre, Mikel Rodríguez y Carbonell en el centro del campo, y Ochieng, Astiazarán y Carrera en ataque.
El árbitro del encuentro será Marta Huerta de Aza, quien tendrá la responsabilidad de dirigir un partido que podría ser crucial para las aspiraciones del Sanse en la liga. La situación actual exige una respuesta positiva, no solo para evitar caer en la zona roja de la tabla, sino también para comenzar a construir un camino hacia la salvación.
Con la competición cada vez más reñida, este encuentro representa una oportunidad no solo para sumar puntos, sino para recuperar la confianza y el rendimiento que ha caracterizado al Sanse en temporadas anteriores. La afición espera ver un cambio de actitud y un juego más efectivo que les permita salir de la zona de peligro lo antes posible.





























































































