La Real Sociedad B logró obtener un empate en su visita a Ceuta, un resultado que dejó un sabor amargo para los donostiarras, quienes no supieron aprovechar las oportunidades que se les presentaron. El encuentro, que finalizó 0-0, se disputó en un contexto donde ambos equipos llegaban con la necesidad de sumar, tras haber sufrido derrotas en sus respectivos partidos anteriores.
Los locales se presentaron tras caer ante el Eibar por un contundente 3-0, mientras que la Real, por su parte, acumulaba ya su tercer tropiezo consecutivo. Esto hizo que la presión sobre los jóvenes jugadores del filial fuera notable, buscando revertir una mala racha que les ha dejado en posiciones complicadas de la clasificación.
El técnico del equipo ceutí, José Juan Romero, realizó algunos cambios en su alineación, introduciendo a jugadores como Guille Vallejo y Bassinga, mientras que Jon Ansotegi optó por una reestructuración completa en el centro del campo y en el lateral izquierdo, dando entrada a nuevas piezas como Agote y Gorosabel.
Desde el inicio del partido, la Real mostró intenciones ofensivas. A los nueve minutos, Mariezkurrena estuvo cerca de abrir el marcador, pero su disparo se estrelló en el poste. A pesar de dominar el juego, la falta de claridad en los últimos metros fue evidente. El Ceuta, por su parte, no logró inquietar el arco rival, lo que permitió que los visitantes continuaran atacando sin éxito.
En el primer tiempo, la Real tuvo varios intentos, destacando un remate de Dani Díaz cerca de la media hora de juego que se fue desviado. A diez minutos del final del primer tiempo, otro disparo de Dani Díaz fue detenido por el portero, quien mantuvo a su equipo en el partido a pesar de las claras oportunidades que la Real generaba.
El segundo tiempo transcurrió de manera similar, con la Real Sociedad B perdonando a su adversario en varias ocasiones. Justo al inicio de la segunda mitad, Carrera tuvo una oportunidad clara frente a Guille Vallejo, quien nuevamente se erigió como salvador del Ceuta. A medida que avanzaba el encuentro, la presión de los donostiarras se intensificó, pero el gol seguía sin llegar.
En el tramo final del partido, la Real B intensificó su asedio en busca de la victoria, pero el equipo local defendió con uñas y dientes el empate. Los visitantes, aunque generaron ocasiones, no lograron concretar, lo que terminó favoreciendo a un Ceuta que se sintió afortunado tras no haber salido derrotado.
Con este resultado, la Real se posiciona en la décimo quinta plaza de la clasificación, sumando 41 puntos. El próximo encuentro será crucial, ya que recibirán al Racing en Anoeta el viernes que viene, a las 20:30 horas. La necesidad de sumar de tres en tres se hace cada vez más urgente para un equipo que aspira a mejorar su situación en la tabla.
El partido, que tuvo lugar en el estadio Alfonso Murube, fue presenciado por 4.964 espectadores y en su transcurso se guardó un minuto de silencio en memoria de Arjan Bhagwandas, ex presidente de la AD Ceuta. El árbitro, Dámaso Arcediano Monescillo, mostró tarjetas amarillas a varios jugadores de ambos equipos, reflejando la tensión de un encuentro que, aunque sin goles, estuvo cargado de emoción y oportunidades perdidas.



























































































