El NSN, sucesor del equipo israelí, no participará en la Itzulia que comenzará próximamente en Bilbao. Esta decisión sigue a los incidentes ocurridos el pasado 3 de septiembre, cuando la presencia del equipo israelí en la Vuelta fue interrumpida debido a protestas masivas en la capital vizcaína. Los manifestantes denunciaron la conexión del equipo con el sionismo en medio de la situación crítica en Gaza, lo que generó una fuerte oposición.
La Vuelta se vio forzada a neutralizar una etapa en Galicia tras la presión de protestas similares. Aunque la organización de la carrera no podía expulsar al equipo israelí, varios otros equipos manifestaron su disposición a abandonar la competición si la formación continuaba presente. En un intento de disminuir la tensión, el equipo decidió eliminar su nombre, pero esta acción no fue suficiente para calmar las críticas.
A medida que las protestas aumentaban, la situación culminó en Madrid, donde miles de manifestantes bloqueaban el paso de los ciclistas. El evento terminó sin ningún tipo de celebración, dejando una imagen impactante que fue divulgada en todo el mundo. Este clima hostil contribuyó a un creciente respaldo hacia la oposición del equipo israelí, que se encontró cada vez más aislado.
A raíz de este contexto, el mercado de patrocinadores también se vio afectado. La marca Factor, que patrocinaba al equipo, se distanció de su apoyo, así como Premier Tech, un segundo patrocinador que decidió apartarse de la formación. Sin un respaldo sólido y con un nombre que ya no podía lucir como símbolo del sionismo, el futuro del equipo israelí quedó en suspenso.
Por otro lado, el NSN, que cuenta con el apoyo financiero de Stoneweg, una plataforma internacional de inversión, ha decidido no participar en la Itzulia utilizando criterios establecidos por la Unión Ciclista Internacional (UCI) que permiten a los equipos del WorldTour declinar competiciones bajo ciertas condiciones. Así, sigue la línea de su predecesor, que ya había evitado carreras en Euskal Herria el año pasado debido a las mismas razones.
La regla que permite a los equipos no participar en ciertas competiciones tiene como objetivo asegurar que los mejores equipos estén presentes en los eventos más prestigiosos. Sin embargo, la no participación del NSN, así como del Jayco, en la Itzulia pone de manifiesto un cambio en el panorama competitivo del ciclismo, donde las decisiones son cada vez más influenciadas por el contexto social y político.
El hecho de que el NSN haya decidido no competir en la Clásica de Donostia y en el Circuito de Getxo también refleja este rechazo implícito de la comunidad hacia la presencia de formaciones con la connotación que arrastra el equipo israelí. En este sentido, la tensión entre el ámbito deportivo y la realidad política continúa jugando un papel crucial en las decisiones de los equipos.
Aunque no se han especificado las razones exactas de la renuncia a participar en la Itzulia, el rechazo que ha generado el pasado del equipo israelí parece establecer una conexión directa entre la historia reciente y sus decisiones actuales. La ausencia del NSN en esta competencia subraya un momento significativo en el ciclismo, donde las implicaciones políticas y sociales están cada vez más visibles.





























































































