El fondo soberano de Noruega, originado a partir de las reservas de petróleo del Mar del Norte, es fundamental para la economía del país, proporcionando estabilidad financiera. Sin embargo, otro de los grandes activos noruegos es el esquí, un deporte que ha convertido a la nieve en un verdadero tesoro. Esto se hace evidente en el caso de Johannes Klaebo, reconocido como uno de los mejores esquiadores de fondo de todos los tiempos, acumulando un impresionante palmarés de 11 medallas olímpicas, seis de ellas logradas en los recientes Juegos Olímpicos de invierno en Milano-Cortina.
Klaebo, cuya trayectoria comenzó como velocista en pruebas cortas, ha evolucionado hasta convertirse en un maestro del esquí, capaz de sobresalir en todas las distancias. Este prodigio, de 1,83 metros y 70 kilos, cuenta con una musculatura impresionante, en gran parte gracias a la influencia de su abuelo, Kare Hosflot, quien ha sido una figura clave en su carrera. Hosflot, a sus 83 años, no solo es su mentor, sino también el responsable de su disciplina y preparación psicológica.
La dedicación del abuelo ha sido crucial para que Klaebo desarrolle su técnica y amor por el detalle. A través de un riguroso entrenamiento y una genética privilegiada, ha logrado convertirse en una figura icónica del deporte, trascendiendo su disciplina. Su familia juega un papel importante en su éxito, desde su padre, que actúa como mánager, hasta su madre, encargada de las finanzas. Todos se involucran en su carrera, haciendo de Klaebo una auténtica empresa familiar.
El esquiador noruego ha compartido sus pensamientos sobre la disciplina y la búsqueda de la felicidad. Para él, el esquí de fondo representa su conexión con el universo, un sueño que nunca pensó alcanzar. “Lo soñaba, pero era uno de esos sueños lejanos”, afirma Klaebo, destacando que su deseo no tenía ambiciones ocultas ni un plan preestablecido, como probablemente sí lo tenía su abuelo.
El talento de Klaebo ha llevado a comparaciones con otras grandes figuras deportivas, como el ciclista Tadej Pogačar. Su habilidad en el esquí de fondo ha llamado la atención de equipos de ciclismo, y el mánager del equipo Uno-X, Thor Hushovd, ha expresado su interés en que Klaebo explore esta nueva disciplina. Según Hushovd, “Klaebo tiene un talento natural para el ciclismo” y su experiencia en el esquí de fondo podría facilitar su adaptación a este deporte.
Las opiniones de expertos en rendimiento, como Xabier Artetxe de Red Bull, también respaldan la idea de que los atletas de otras disciplinas pueden tener éxito en el ciclismo, debido a las características específicas de este deporte, que se centra más en las capacidades físicas. Ejemplos de atletas que han hecho esta transición con éxito abundan, como Primož Roglič y Remco Evenepoel, quienes han demostrado que el talento puede trasladarse entre deportes.
La posibilidad de que Klaebo se adentre en el ciclismo abre un nuevo capítulo en su carrera. Mientras se entrena con ciclistas profesionales, el mundo del deporte observa con expectación. La habilidad del noruego, combinada con su ética de trabajo, podría hacerle destacar en un nuevo ámbito, lo que sería un testimonio más de su extraordinario talento y versatilidad como atleta.

































































































