El Levante regresa a Anoeta después de una larga ausencia que se extiende a casi cinco años. Este encuentro, programado para mañana, marcará la primera visita del equipo granota desde el 28 de agosto de 2021, cuando se enfrentó a la Real Sociedad en un partido de la tercera jornada de la liga. En aquella ocasión, el conjunto txuri-urdin, bajo la dirección de Imanol Pradales, logró una victoria gracias a un gol de Ander Barrenetxea, que se produjo en el minuto 42.
El regreso del Levante al estadio donostiarra es significativo no solo por la duración de su ausencia, sino también por las circunstancias en las que se produjo el último encuentro. Este partido fue uno de los primeros celebrados en Anoeta tras su reapertura, superando las restricciones impuestas por la pandemia de COVID-19. En ese momento, el aforo estaba limitado a 8.000 espectadores, lo que contrastará con el ambiente que se espera para el encuentro de mañana, donde se prevé una asistencia mucho mayor.
Desde aquel encuentro, el estadio ha experimentado un cambio notable, tanto en el número de aficionados como en la atmósfera general. En septiembre de 2021, el recinto volvió a llenar su capacidad con más de 30.000 asistentes en un encuentro contra el Real Mallorca. Este crecimiento en la asistencia refleja un renovado interés por parte de los aficionados, lo que resalta el papel crucial que juega la afición en el éxito del club.
A medida que el Levante se prepara para este enfrentamiento, los jugadores y el cuerpo técnico saben que mantener un buen rendimiento es vital. La última vez que el equipo jugó en Anoeta no solo fue un desafío en lo deportivo, sino también un signo de la resiliencia del club ante los obstáculos que ha enfrentado en los últimos años. La historia reciente de ambos equipos añade una capa de expectación a este nuevo choque.
Con este contexto, el partido de mañana no solo representa una oportunidad para que el Levante obtenga puntos en la liga, sino que también simboliza un regreso a la normalidad en el ámbito deportivo. La afición espera ver un espectáculo que rinda homenaje al esfuerzo y la dedicación de los jugadores en un entorno que, después de las dificultades recientes, vuelve a estar lleno de vida y emoción.



























































































