El FC Barcelona ha hecho oficial su desvinculación de la Superliga, un proyecto que había respaldado desde 2021 con la esperanza de revolucionar las competiciones de fútbol. La noticia fue comunicada hoy a la European Super League Company y a los clubes implicados en la iniciativa, según ha informado la entidad presidida por Joan Laporta.
Con esta decisión, el Real Madrid se convierte en el único club que sigue apoyando la creación de esta liga, que pretendía operar al margen de la UEFA y la FIFA, dos organismos que han mostrado su oposición, incluso denunciando la posibilidad de ilegalidad del proyecto. A lo largo de este proceso, estas entidades fueron acusadas de monopolizar el deporte al bloquear competidores.
Cabe recordar que el 29 de octubre, la Audiencia Provincial de Madrid dictó que tanto la UEFA como la FIFA incurrieron en «abuso de dominio y restricción por objeto al bloquear competidores». Sin embargo, también se destacó que la Superliga, impulsada por A22 Sports Management, no recibió el respaldo judicial necesario para continuar su desarrollo, quedando así bajo el apoyo exclusivo del club madrileño. El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, ha sido uno de los principales defensores de esta idea desde sus inicios.
El anuncio de la Superliga se realizó el 19 de abril de 2021, cuando un total de doce clubes europeos hicieron pública su intención de fundar esta competición, que contaría con veinte equipos en total. Entre los equipos fundadores se encontraban el Real Madrid, el Barcelona y el Atlético de Madrid. Sin embargo, la fuerte reacción en contra de organismos futbolísticos y competiciones estatales hizo que los clubes comenzaran a renunciar a su participación, hasta llegar al punto actual en el que solo el Real Madrid defiende la idea.
Los clubes originales que habían manifestado su interés en formar parte de esta liga son el Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Tottenham, Inter de Milán, Juventus y Milan. Por su parte, equipos de gran renombre como el Bayern Múnich o el Paris Saint-Germain se negaron a sumarse al proyecto desde el principio, lo que subraya el desprecio generalizado hacia la Superliga en el panorama futbolístico actual.
La reciente decisión del Barcelona marca un punto de inflexión en este debate sobre el futuro del fútbol europeo. Con un solo club abogando por la Superliga, la viabilidad de la iniciativa se encuentra en entredicho. Este cambio podría tener repercusiones significativas en cómo se organizan los torneos y en la relación entre los clubes y las federaciones de fútbol.




























































































