El Bidasoa se prepara para enfrentar al Balonmano Nava este viernes en Artaleku a las 20:30 horas, en un encuentro crucial en esta fase de la temporada. El equipo de Irun busca mantener su lucha por los puestos europeos, a pesar de las dificultades que han surgido debido a las lesiones de varios jugadores clave. El partido en León mostró la capacidad del conjunto guipuzcoano para controlar el juego y adaptarse a situaciones adversas.
El entrenador del equipo, Álex Mozas, destacó que «de la adversidad hemos conseguido sacar virtud», refiriéndose a la respuesta de sus jugadores ante la ausencia de hasta cuatro integrantes del equipo. Según Mozas, «los equipos buenos son los que en estas situaciones se hacen más fuertes», subrayando la importancia de que algunos jugadores den un paso adelante en momentos difíciles.
Uno de esos jugadores que ha mostrado un notable progreso es Eneko Furundarena en la defensa, mientras que Unai Barreto también ha tenido actuaciones destacadas en el extremo izquierdo. Aunque la pérdida de efectivos es un desafío, esto brinda la oportunidad a otros jugadores para demostrar su valía, algo que han hecho con éxito hasta ahora.
Mozas recordó que en su último enfrentamiento con Nava, el Bidasoa logró una victoria clara, pero advierte que las circunstancias han cambiado. «Ellos llegan con necesidad de puntuar, que eso es lo más peligroso», señaló el técnico, quien también aprecia la calidad del plantel segoviano, compuesto por jóvenes talentosos.
La clave para el triunfo del Bidasoa radica en su capacidad para controlar el juego y adaptarse a las circunstancias que surjan durante los 60 minutos. «En Europa nos cuesta mucho más, pero en la Liga tuvimos ese control a pesar de todas las circunstancias», afirmó Mozas, quien enfatiza la importancia de perder pocos balones y mantener una defensa sólida.
El técnico también subrayó la necesidad de «intentar adaptarnos rápido a los cambios» del rival, tanto en la defensa como en la ofensiva. «Es lo que mejor hicimos en León… seguir serios y mantenernos estables ante cualquier situación», concluyó.
En cuanto al Balonmano Nava, este equipo ha realizado cambios significativos, incluido un nuevo entrenador, Carlos Villagrán, quien asumió el cargo tras la salida de Álvaro Senovilla. Desde su llegada, el equipo ha conseguido tres puntos en tres partidos: un empate en casa contra Villa de Aranda, una victoria en Cangas y una derrota ante Granollers.
Además de este cambio en el banquillo, el conjunto segoviano ha incorporado al extremo zurdo Marquinhos. En el apartado goleador, João Bandeira se destaca como el máximo anotador, seguido de Pablo Herranz y Eduardo Reig. La portería también presenta un reparto de responsabilidades, con Patotski y el brasileño Buda alternando en su desempeño.
Para el Bidasoa, este enfrentamiento es uno de los más relevantes de la temporada, ya que, según Mozas, «si no ganas este tipo de partidos, es difícil que el año que viene volvamos a tener noches como la del otro día». La presión de ganar en casa es crucial si el equipo aspira a alcanzar la parte alta de la clasificación.
«En casa hay que ganar todos los partidos si queremos pelear por la segunda plaza», enfatiza Mozas, reconociendo la dificultad del partido contra Nava. La afición, que ha estado muy activa, juega un papel vital en este proceso. «Si nos apoyan como lo hicieron contra Kiel, vamos a dar un punto más», manifestó.
El encuentro será arbitrado por los hermanos Jesús y Jorge Escudero Santiuste, mientras que Fermín Galdeano ejercerá como delegado federativo. La cita promete ser emocionante, y el Bidasoa espera contar con el respaldo de su afición para alcanzar un triunfo que les permita seguir soñando con Europa.

































































































