El Bidasoa no logró asegurar la victoria en un emocionante encuentro celebrado en Artaleku este sábado, terminando en un empate 34-34 contra el BM. Torrelavega. A pesar de tener el partido controlado, incluso con una ventaja de 33-30 a falta de tres minutos, un gol de último minuto del jugador eibarrés Jokin Aja desbarató los planes locales.
Desde el inicio, el equipo dirigido por Álex Mozas mostró un buen rendimiento, logrando las primeras ventajas gracias a un Mielczarski en forma. Sin embargo, el peso de la importancia del encuentro se hizo notar en los compases iniciales. Con el paso del tiempo, los guipuzcoanos lograron estabilizarse, y después de un empate 5-5, un parcial de 2-0 con anotaciones de Nieto y Nevado les permitió recuperar el control.
En la primera mitad, la defensa del Bidasoa se mostró sólida, alternando estrategias en su 6:0, aunque esto no se tradujo en una gran ventaja en el marcador. La igualdad fue la constante hasta que el equipo local se destacó con dos goles, pero no logró establecer una clara diferencia. El ambiente en Artaleku fue animado, con un lleno total entre los aficionados que agotaron las entradas, a pesar de que algunos asientos quedaron vacíos.
A lo largo del partido, el Bidasoa, que no pudo contar con el lesionado Dariel García y recuperó a Xavi Tuà, se enfrentó a un Torrelavega que intentó cambiar su enfoque defensivo para responder al ataque local. La falta de puntería en la portería visitante impidió que el Bidasoa ampliara su ventaja, lo que mantuvo el partido en un tenso tira y afloja.
La segunda parte comenzó con un Torrelavega decidido, pero el Bidasoa no cedió. Xavi Tuà logró igualar el marcador a 19 y, tras una serie de exclusiones, el encuentro se tornó a favor de los locales con una ventaja de 22-20 a los 42 minutos. Sin embargo, la respuesta de los visitantes fue rápida, agotando sus tiempos muertos en un intento de revertir la situación.
Con el partido en un punto crítico, el Bidasoa volvió a tomar una ventaja de dos goles gracias a un contraataque efectivo. A medida que se acercaba el final, el Bidasoa parecía estar en camino hacia el triunfo, pero una serie de errores les costó costosas oportunidades. Con solo unos segundos restantes, una jugada culminante permitió a Torrelavega empatar nuevamente.
El desenlace fue dramático: tras un fallo en el lanzamiento del Bidasoa, los cántabros capitalizaron y, con un gol en el último suspiro, sellaron un empate que parece más favorable para ellos, ya que mantienen una ventaja en la diferencia de goles tras el partido de ida. Sin embargo, el Bidasoa dejó claro que había luchado por la victoria, lo que hace que este empate se sienta como una oportunidad perdida para el equipo local.
Los aficionados, que esperaban una victoria en su feudo para dar un impulso hacia la clasificación europea, deberán esperar un rendimiento aún más sólido en los próximos encuentros. La batalla por alcanzar sus objetivos se intensifica y el Bidasoa deberá trabajar para recuperar el ritmo necesario ante la competencia creciente.



























































































