El Bidasoa logró una victoria en su regreso a Artaleku tras dos meses de ausencia, al vencer al Ángel Ximénez Puente Genil por un marcador de 32-27. Este partido, disputado el pasado viernes, fue una prueba de resistencia, ya que el equipo local supo adaptarse a las dificultades que surgieron a lo largo del encuentro.
A diferencia del anterior partido contra Ciudad Real, el Bidasoa mostró un rendimiento mejorado, especialmente en una segunda mitad donde se destacó la cohesión del equipo. A pesar de algunos errores similares a los de su último encuentro, la dinámica del juego cambió, especialmente después de que rompieran la igualdad inicial con un 9-6 en el minuto quince.
Mario Nevado destacó en el aspecto goleador para el Bidasoa, mientras que Dani Serrano mantuvo el ritmo del equipo andaluz hasta que fue descalificado. Este incidente se produjo poco después de una jugada que dejó a Tuà lesionado. La salida de Serrano fue crucial, dado que su equipo dependía de su anotación, al haber marcado tres de los primeros goles.
La desventaja numérica del Ángel Ximénez jugó un papel fundamental en el despegue del Bidasoa, que logró un parcial favorable de 2-0. Sin embargo, el partido aún estaba en su fase inicial, y a pesar de los momentos difíciles, el Bidasoa no se dejó intimidar por cinco minutos sin anotar, lo que permitió a los visitantes empatar a 10.
En un encuentro marcado por las bajas importantes de Matheus Francisco da Silva e Iñaki Peciña, Álex Mozas optó por Jevtic como jugador clave, acompañado de Dariel García y Nevado. Gracias a su sólida defensa, el Bidasoa logró mantener un buen balance en el juego, con un resultado de 12 goles encajados al descanso, lo que les permitió capear la tormenta de lesiones.
El resultado al descanso, de 14-12, mostraba la capacidad del equipo para adaptarse a las adversidades, aunque también reflejaba fallos en lanzamientos y pérdidas de balón. A pesar de ello, se notó una mejoría en el juego del Bidasoa en comparación con encuentros anteriores.
En la segunda parte, el Bidasoa comenzó fuerte, y aunque Estepa logró empatar el partido a 15, la respuesta inmediata del capitán Nieto con dos goles desde los siete metros revitalizó al equipo. La seguridad en el juego del Bidasoa se hizo evidente, y a medida que avanzaba el encuentro, la ventaja aumentaba, llegando a alcanzar una diferencia de cuatro goles.
La clave para mantener la ventaja fue evitar cualquier desliz en la parte final del encuentro. A diferencia de la primera mitad, el equipo mantuvo un buen nivel en la rotación de jugadores, llevándolos a situaciones de pasivo y encontrando portería de manera efectiva. El ambiente en Artaleku fue especialmente animoso, con cerca de 1.400 aficionados apoyando al equipo, lo que se hizo notar en el rendimiento.
Aunque el Ángel Ximénez se acercó en el marcador en varias ocasiones, el Bidasoa logró responder con goles decisivos de Nieto y Mujika, asegurando la victoria final de 32-27. Este triunfo, más complicado de lo que inicialmente se pensaba, se produjo en un contexto en el que el equipo local había tenido que lidiar con múltiples bajas y desafíos adicionales.
Con este triunfo, el Bidasoa se prepara para su próximo reto en la EHF European League, donde se enfrentará al Montpellier en una crucial fase de grupos. Este partido marcará una nueva etapa para el equipo, que busca seguir cosechando éxitos en el ámbito internacional.
































































































