Donostia y Tolosaldea se han coronado campeones en el reciente Test de San Pedro, celebrado el pasado sábado en el puerto de Pasaia. Esta competición, que se llevó a cabo en un formato de contrarreloj, tuvo que adaptarse a las condiciones del mar, lo que obligó a modificar el campo de regateo habitual.
En la categoría masculina, el equipo de la capital guipuzcoana logró una victoria ajustada, superando a Orio por apenas 89 centésimas. Los oriotarras, quienes llegaban como favoritos tras su triunfo en el Descenso del Oria, comenzaron la regata con una ventaja de tres segundos en la primera maniobra. Sin embargo, el equipo dirigido por Igor Makazaga tomó el liderazgo poco después, manteniéndose por delante hasta el final. Aunque Orio, capitaneado por Iker Zabala, intentó recortar distancias en el tramo final, no logró arrebatarles la victoria.
Getaria ocupó el tercer lugar, superando a Zierbena por 70 centésimas. En el resto de la clasificación, Hondarribia se posicionó en el quinto puesto, mientras que San Juan A finalizó en el octavo lugar.
En la categoría femenina, Tolosaldea sorprendió al imponerse a Donostia Arraun Lagunak, que había tenido un buen desempeño en competiciones anteriores. Tolosaldea aventajó a sus rivales por seis segundos y 19 centésimas, asegurando así una victoria significativa. San Juan completó el podio, seguido de Hondarribia, que se destacó como la mejor embarcación de la Liga ETE, superando a varios equipos de la Liga Euskotren. Donostiarra terminó en la quinta posición, con Hibaika, Zumaia y Zarautz completando la clasificación.
La competividad en el Test de San Pedro no solo resalta el talento y dedicación de los equipos, sino que también subraya la importancia de este tipo de eventos en la promoción del deporte en la región. La adaptación a las condiciones del mar fue un desafío que todos los participantes supieron afrontar, mostrando la capacidad de los clubes de Gipuzkoa para competir en diversas circunstancias.
Se espera que estos resultados impulsen a los equipos en sus próximas competiciones, reforzando el espíritu comunitario y la rivalidad deportiva que caracterizan a la costa guipuzcoana. La llegada de nuevas regatas promete más emociones y sorpresas en el futuro, consolidando la relevancia de la cultura del remo en la región.
































































































