Debora Silvestri ha vuelto a casa tras recibir el alta hospitalaria seis días después de sufrir un grave accidente durante la segunda etapa de la Milán-San Remo femenina. La ciclista del Laboral Kutxa-Euskadi podrá continuar su recuperación en su domicilio, donde estará acompañada por su familia y el equipo médico que le ha estado atendiendo.
El equipo vasco emitió un comunicado en el que informaron que, después de varios días de atención constante y cautela, Silvestri ha mostrado una evolución positiva y ya no es necesario que permanezca en el hospital. Esta noticia es un alivio tras una semana complicada, ya que durante su ingreso la deportista requirió de respiración asistida debido a un “fuerte traumatismo torácico”.
Es importante mencionar que la ciclista italiana sufrió al menos una fractura de escápula y múltiples roturas de costilla. A pesar de la gravedad de sus lesiones, los médicos han destacado que su estado ha evolucionado de manera favorable. El Laboral Kutxa-Euskadi aseguró que el equipo médico permanecerá al lado de Silvestri en cada etapa de su rehabilitación, priorizando que su situación avance en las mejores condiciones posibles.
La caída que sufrió fue realmente impactante, y al principio se temió por su vida. Durante la carrera, Debora no pudo esquivar a varias corredoras que cayeron delante de ella, lo que provocó que se precipitara sobre el quita miedos en un tramo donde el desnivel alcanzaba aproximadamente tres metros.
El impacto fue severo, y la ciclista aterrizó sobre su espalda y un costado, manteniéndose en posición fetal hasta que recibió ayuda médica. A pesar de las duras imágenes, se confirmó que Debora mantuvo la consciencia en todo momento y mostró un buen estado de ánimo durante su periodo de hospitalización.
A medida que avanza su recuperación, la comunidad del ciclismo se mantiene atenta y solidaria. La noticia de su alta es un rayo de esperanza no solo para ella, sino también para su equipo y seguidores. Sus compañeros y aficionados han expresado su alegría y alivio tras conocer que ya está en casa y puede continuar su proceso de recuperación en un entorno familiar. Esto subraya la importancia del apoyo emocional y físico durante momentos difíciles en la vida de un deportista.































































































