El Bidasoa sufrió una derrota en Montpellier durante un encuentro que tuvo un gran peso en la fase de grupos de la EHF European League. A pesar de que el equipo rival mostró mayor control en ciertos momentos, el equipo guipuzcoano, dirigido por Érick Mathé, tuvo que afrontar la presión de un oponente que juega en una categoría superior. La actuación destacada del extremo David Balaguer, quien aprovechó los errores del Bidasoa, fue clave para el resultado, obligando al equipo a buscar una remontada en el partido de vuelta que se celebrará en Artaleku el 10 de marzo.
En la previa del partido, las ausencias de jugadores importantes como Zvonimir Srna y Lucas Pellas, así como las últimas bajas de Diego Simonet y Bryan Monte, afectaron las estrategias del Bidasoa. A pesar de esto, el conjunto llegó al René Bougnol con la esperanza de mantener una competencia reñida. La falta de efectivos se hizo evidente, lo que complicó la planificación del encuentro.
Desde el comienzo, el Bidasoa mostró que estaba de vuelta en el ámbito europeo, aunque la presión de la afición local y el ritmo del juego les recordaron que debían adaptarse a un nivel diferente. A pesar de algunos fallos iniciales, la actuación de Leo Maciel en portería mantuvo al equipo en el juego, mientras que la defensa se mostraba sólida. A lo largo de la primera parte, los guipuzcoanos lograron mantenerse cerca en el marcador, incluso llegando a igualar en varias ocasiones.
Con el desarrollo del primer tiempo, la confianza del Bidasoa creció, pero se vieron limitados por la incapacidad de aprovechar las ventajas numéricas. La finalización se convirtió en un punto débil, y aunque se mostraron competitivos, la falta de goles en momentos cruciales les pasó factura. El Bidasoa cerró la primera parte con un empate a 17, lo que dejaba todo abierto para la segunda mitad.
Al reanudarse el partido, Montpellier aumentó la intensidad de su juego. Con la incorporación de Agustín Casado, que se lució como avanzado, el equipo local tomó una ventaja de dos goles que complicó la situación para el Bidasoa. El impacto de Balaguer, que anotó varios goles en rápida sucesión, evidenció las debilidades del equipo guipuzcoano, que se mostró incapaz de contener el ímpetu del rival.
En un intento por revertir la situación, Mathé detuvo el juego en el minuto 43, con el marcador en 27-26, buscando ajustar detalles tácticos. El equipo necesitaba mantener la diferencia lo más baja posible para afrontar el partido de vuelta con opciones. A pesar de sus esfuerzos, el Bidasoa se vio atrapado en una espiral de errores que permitió a Montpellier distanciarse, alcanzando una ventaja de cinco goles hacia el final del encuentro.
A pesar de la derrota, el Bidasoa no se rindió y continuó luchando hasta el último minuto. La actitud de los jugadores resalta un espíritu combativo, a pesar de los reveses. La actuación de Maciel, que tuvo 15 paradas, fue un rayo de esperanza en medio de la adversidad, pero no fue suficiente para superar el resultado final de 38-33 a favor del Montpellier.
Ahora, el equipo guipuzcoano se enfrenta a un desafío importante en su próximo partido en Artaleku contra el THW Kiel, donde la afición espera que el equipo corrija sus errores y pueda dar la vuelta a la situación. Con la esperanza de que el ambiente local les impulse, los jugadores están decididos a mostrar una mejor cara en esta próxima contienda. La afición local, a pesar de la decepción, sigue apoyando al equipo en su camino por la competición europea.






























































































