La escudería Aston Martin ha concluido una de las pretemporadas más complicadas en la historia de la Fórmula 1, marcadas por significativos problemas técnicos y una notable escasez de kilómetros recorridos. Esta situación deja al equipo británico en un estado de incertidumbre de cara al primer Gran Premio, que se celebrará en menos de dos semanas.
Durante los primeros días de los entrenamientos en Baréin, el equipo dirigido por Lawrence Stroll se encontró con un retraso considerable en su programa, lo que resultó en una cantidad de vueltas completadas muy inferior a la de competidores como Mercedes, Ferrari o Red Bull. Este déficit de actividad en pista es un indicativo claro de que las expectativas no se han cumplido.
Un momento que simboliza esta difícil situación ocurrió cuando el piloto español Fernando Alonso se vio obligado a detener su monoplaza en plena simulación de carrera tras realizar solo 26 vueltas en esa sesión. Este incidente fue causado por un fallo en la batería de la unidad de potencia Honda, lo que llevó a la escudería a suspender la actividad durante un día y a replantear sus pruebas para el último día.
La propia Honda ha emitido un comunicado para aclarar la situación, indicando que los problemas con la batería han complicado el programa de trabajo del equipo. Además, mencionaron que enfrentaban una “escasez de recambios” para la unidad de potencia, lo que limitó las sesiones del viernes a tandas cortas o incluso a momentos de inactividad total en el garaje.
Como consecuencia de estos contratiempos, Aston Martin solo pudo completar unas pocas vueltas el último día de pruebas, una cifra que contrasta drásticamente con la de otros equipos y que deja al coche sin los datos necesarios para realizar ajustes cruciales antes del inicio de la temporada. Con Melbourne a la vista, el equipo se encuentra en una situación complicada.
La diferencia de kilómetros recorridos entre Aston Martin y sus competidores es alarmante. Mientras que escuderías como Mercedes han acumulado cientos de vueltas, los británicos se posicionan como el equipo con menor actividad en la pista.
En los escasos momentos en los que la escudería ha hablado, figuras como Pedro de la Rosa, embajador del equipo y ex-piloto de Fórmula 1, han reconocido que Aston Martin “no está donde quiere estar”. A pesar de los contratiempos, se trabaja intensamente para solucionar los problemas del AMR26 antes de que comience la temporada en Albert Park.
El ex-piloto español destacó que el enfoque en los próximos días será un análisis exhaustivo de los datos recopilados y las simulaciones que los ingenieros de Honda están llevando a cabo en Japón. La esperanza es que estas pruebas permitan mejorar tanto la fiabilidad como el rendimiento de la unidad de potencia en las próximas semanas.
Por su parte, Alonso ha manifestado cierta confianza en el potencial del nuevo chasis diseñado por Adrian Newey. Sin embargo, también ha admitido que el equipo ha enfrentado “más contratiempos de los esperados” y confía en que puedan encontrar soluciones antes de la primera carrera del campeonato, aunque reconoce que “la situación es desafiante”.
En un contexto diferente, Ferrari ha realizado una pretemporada exitosa que genera optimismo entre sus seguidores. En la última jornada de pruebas, Charles Leclerc destacó al marcar la vuelta más rápida de toda la pretemporada, logrando un tiempo de 1:31.992, que superó con claridad a sus competidores.
El equipo italiano ha mostrado un rendimiento consistente durante las pruebas y ha validado tanto su chasis como la unidad de potencia bajo las nuevas regulaciones técnicas para 2026. Fred Vasseur, jefe de equipo, ha enfatizado que esperan un gran desarrollo en las primeras carreras y ya han programado mejoras para el Gran Premio de Australia.
Otros equipos también han dejado buenas impresiones, como Mercedes, donde su joven promesa Kimi Antonelli y George Russell han demostrado un ritmo competitivo. En cuanto a McLaren, el vigente campeón de constructores ha mostrado una notable consistencia, aunque no logró alcanzar los tiempos de Ferrari en la última jornada de Bahréin.
No se debe subestimar a Max Verstappen, quien a pesar de no haber dominado en las pruebas, sigue siendo un competidor peligroso. Su historial y el rendimiento de su Red Bull indican que será un contendiente clave en la temporada, a pesar de que en Baréin no logró imponer el ritmo que se esperaba.
































































































