El equipo de la Real Sociedad se prepara con entusiasmo para el esperado derbi que se llevará a cabo el próximo domingo en su campo de Zubieta. El entrenador, Arturo Ruiz, confía en que su equipo repita el éxito logrado en el encuentro anterior contra el Eibar, disputado en Ipurua, donde se mostró un rendimiento sólido y bien estructurado.
Ruiz subrayó que durante la primera mitad de la temporada, su equipo logró desgastar al rival y minimizar errores, lo que será fundamental para el próximo partido. «El Eibar está en un gran momento de juego, y nosotros llevamos un mes sin jugar en casa, así que tenemos muchas ganas de reencontrarnos con nuestra afición», afirmó el técnico, añadiendo que su deseo es conseguir una victoria similar a la que tuvieron en la ida.
Una de las estrategias cruciales para superar al Eibar será la paciencia. Ruiz enfatizó la importancia de adelantarse en el marcador y estar conscientes de las «tremendas virtudes» que posee su oponente. La confianza en su plantilla se ve reforzada tras haber ganado recientemente al Sevilla, en lo que el entrenador describió como «uno de los partidos más valiosos» de la temporada, representando un paso significativo hacia adelante para el equipo.
Sin embargo, Ruiz tendrá que afrontar el derbi sin la presencia de María Molina, quien se encuentra en proceso de recuperación tras una intervención quirúrgica. La baja de Molina se suma a la de Arola Aparicio, un reto adicional para el cuerpo técnico, que deberá adaptar su estrategia ante la ausencia de jugadoras clave.
El técnico txuri-urdin también abordó las expectativas de clasificación para competiciones europeas. «Debemos tener un enero y un febrero muy sólidos. Si en marzo mantenemos una situación favorable, empezaremos a tener claro que el objetivo es finalizar entre los tres primeros», explicó. Esta determinación refleja la ambición del club de seguir siendo constante y competitivo en la liga.
Ruiz resaltó que uno de los factores que contribuyen al buen rendimiento del equipo es el alto nivel de competitividad que hay en la plantilla. «Las jugadoras no saben quién va a jugar el fin de semana», comentó, lo que crea un ambiente de superación constante que beneficia al equipo en su conjunto.
De cara al derbi en Anoeta, la Real Sociedad se enfrenta a un desafío importante, no solo por la rivalidad que implica el encuentro, sino también por la necesidad de continuar sumando puntos en su búsqueda de un lugar en la parte alta de la tabla. La afición espera con ansias el espectáculo que promete este partido, donde la entrega y la estrategia serán claves para el éxito del equipo.




























































































