El pasado 20 de enero, tuvo lugar en Hondarribia el XXVI Descenso de Traineras, donde los equipos de Arraun Lagunak y Bermeo lograron las victorias en las categorías femenina y masculina, respectivamente. Este evento, de gran tradición en la localidad, reunió a numerosos aficionados que disfrutaron de una emocionante competición en el mar.
En la regata femenina, la embarcación Lugañene, capitaneada por Juan Mari Etxabe, demostró su superioridad revalidando el título obtenido el año anterior. Con un tiempo impresionante, superó a su competidora más cercana, el equipo de Hondarribia, por 18 segundos, consolidando su condición de favorita en la competición. La Ama Guadalupekoa, que competirá en la Liga ETE bajo la dirección de Osertz Alday, también tuvo una destacada actuación, logrando adelantar a cuatro traineras de la máxima categoría, lo que subraya su evolución en este deporte.
En la prueba masculina, Bermeo se impuso a Donostiarra A con un tiempo de 5 segundos y 52 centésimas, evitando que el equipo de la capital guipuzcoana repitiera el triunfo de 2025. Getaria completó el podio al alcanzar la tercera posición, mientras que San Juan y Hondarribia A siguieron en la clasificación. Este resultado resalta la competitividad actual en las aguas de Anoeta, donde cada regata se decide por márgenes muy ajustados.
La participación de Zarautz fue notable, ya que consiguió la mejor clasificación de su historia en la ARC-1, superando a otros barcos de la Liga Eusko Label como Isuntza y Ondarroa. Esta situación refleja el crecimiento del club en el ámbito de las traineras y su empeño por destacar en competiciones de alto nivel. En la categoría de veteranos, Badok 13 Orio A se alzó con la victoria entre un total de once embarcaciones, mostrando el nivel de competición que se mantuvo durante toda la jornada.
El evento reunió a un total de 34 traineras, lo que puso de manifiesto el interés y la pasión por este deporte en la comarca. Las traineras no solo son una tradición en la cultura vasca, sino que también representan un símbolo de unidad y esfuerzo colectivo. La competición de este año ha servido para fortalecer los lazos entre los clubes participantes, que se preparan con entusiasmo para futuras regatas.
A medida que se acerca la temporada de competiciones, los clubes tienen el desafío de mantener su nivel de preparación y seguir fomentando la participación de nuevas generaciones en esta disciplina tan arraigada en la sociedad guipuzcoana. Con la mirada puesta en el futuro, el mundo de las traineras en Gipuzkoa sigue siendo un punto de encuentro para los aficionados y una fuente de orgullo para las comunidades locales.






























































































